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Ayude a hacer de la Psicoterapia asistida con MDMA un tratamiento legalmente disponible.

En este año 2012 se cumplen 100 años de la creación de la MDMA, sintetizada por primera vez en una fecha específica desconocida dentro del año 1912. El Dr. Anton Köllisch, de la compañía farmacéutica Merck, estaba trabajando en la creación de un nuevo medicamento anti-coagulante, y la MDMA fue solo uno de toda una serie de productos químicos que la empresa patentó, a pesar de no tener conocimiento de sus efectos psicoactivos.

El Centro de Química del ejército de EEUU descubrió dichos efectos en 1953 y lo probaron como una posible arma contra el espionaje. El primer estudio con MDMA en sujetos humanos fue publicado en 1987 por A. Shulgin y D. Nichols, en el cual se describió la sustancia como una potencial herramienta terapéutica.

CELEBRE LA INVENCIÓN de una molécula que ha fascinado a médicos, científicos, legisladores y a la sociedad en general durante generaciones haciendo un regalo de cumpleaños que apoye la investigación sobre el potencial terapéutico de la 3, 4-metilendioximetamfetamina, o MDMA.

PSIQUIATRAS Y TERAPEUTAS llevaron a cabo más de 1.000 sesiones clínicas con MDMA desde 1978 hasta 1985. En 1985, debido al uso recreativo y generalizado de la MDMA, la DEA declaró que sería un crimen la posesión o distribución de MDMA, ignorando tanto el testimonio de expertos como las recomendaciones de la corte. En 1986, la Asociación Multidisciplinaria para los Estudios Psicodélicos (MAPS) se propuso hacer de la psicoterapia asistida con MDMA un tratamiento legalmente disponible.

100 AÑOS DE LA CREACIÓN DE LA MDMA, los investigadores y terapeutas están redescubriendo el potencial de la MDMA con ayuda de la psicoterapia para transformar las vidas de hombres y mujeres que sufren de trastorno de estrés postraumático (TEPT). De producto químico prohibido a herramienta terapéutica prometedora, el 100 aniversario del MDMA es una oportunidad para celebrar y apoyar esta innovación médica.

PUEDEN PASAR MUCHAS COSAS EN 100 AÑOS. La MDMA se sintetizó, se dejó en un estante, la encontró un investigador, fue utilizado por los terapeutas, se dio un mal uso por parte del público, se declaró ilegal, y ahora, por fin, se está utilizando en ensayos clínicos con la aprobación del gobierno. Ayuda a la psicoterapia asistida con MDMA a pasar a la siguiente fase. Por una donación de 5$ recibirá un adhesivo con la inscripción “Transformando la Medicina”, de parte de MAPS, o con una de 100$, entrará en un sorteo de un boleto a la Conferencia de Ciencia Psicodélica de MAPS en abril de 2013.

Usted puede ayudar a que la psicoterapia asistida con MDMA sea un tratamiento legalmente disponible, haciendo una donación de cualquier cantidad, y luego compartiendo este mensaje con sus amigos.


PARA MÁS INFORMACIÓN visite www.maps.org.

MÁS EN: http://www.maps.org/media/view/happy_birthday_mdma/


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Entrada en lo Absoluto con 5-MeO-DMT. Experiencia de Stanislav Grof.

El sapo Bufo alvarius se encuentra en los desagües de ríos y arroyos permanentes del Desierto de Sonora. Esta especie desarrolló unas glándulas especializadas, localizadas particularmente en el cuello y en las extremidades, que producen una secreción viscosa de color blanco leche que los protege del calor del desierto.  Estas secreciones contienen una alta concentración de 5-metosidimetiltriptamina (5-MeO-DMT), un compuesto con extraordinarias propiedades psiquedélicas.

Esta sustancia fue, en primer lugar, sintetizada en un laboratorio químico en 1936, más de 20 años antes de que los modernos americanos descubriesen sus efectos psiquedélicos. Sin embargo, los nativos llevaban conociendo esos efectos desde siglos atrás, y utilizaban esa sustancia para sus prácticas chamánicas. Resultó que el mismo principio activo es también responsable de los efectos de los rapés psiquedélicos de origen vegetal, tales como la virola o el epená, utilizados por los tucanos, los waika y los indios araraibo de Brasil y Venezuela.

La sustancia seca obtenida extrayendo y vaporizando las secreciones de la piel del Bufo alvarius mediante calor contiene aproximadamente el 15% del principio activo. Fumar las secreciones secas produce en pocos segundos un estado psiquedélico que puede ser psicológicamente muy estimulante debido a la rapidez de su llegada y a su abrumadora intensidad. El descubrimiento de los efectos de estas secreciones por la generación psiquedélica fue un éxito. Ello inspiró la fundación de la Iglesia del Sapo de Luz, cuyos miembros fuman esta sustancia como sacramento en sus ceremonias.

Yo había tenido alguna experiencia previa con derivados relacionados con la triptamina: dimetiltriptamina (DMT) y dietiltriptamina (DET) de nuestros primeros experimentos en Praga, y dipropiltriptamina (DPT) de nuestros estudios en el Centro de Investigación Psiquiátrica de Maryland. Pero la oportunidad para llegar a comprender el secreto del Sapo de Luz llegó cuando mi amigo Paul apareció delante de nuestra puerta con una imponente provisión de 5-MeO-DMT. Esta sustancia no estaba incluida en la Lista I y podía ser conseguida fácilmente por los químicos como punto de partida para la síntesis de otros compuestos.


Despegue. Disolviendo la realidad ordinaria.  

Bajo la supervisión de Paul, puse una pequeña cantidad del polvo blanco sobre la superficie de un vaso y trabajé con él un rato con una hoja de afeitar para hacerlo tan fino como fuera posible. Luego formé con el polvo dos montones iguales y puse el resto en una pipa llena de perejil seco. Mientras Paul encendía la pipa, enrollé un billete de dólar hasta conseguir un estrecho tubo y esnifé los dos montones, cada uno por un orificio nasal diferente. Cuando terminé, tomé dos o tres profundas chupadas de la pipa. Después, calculé la dosis conjunta de 5-MeO-DMT que había tomado y me di cuenta de que era muy alta, probablemente alrededor de 15 miligramos.

El principio de la experiencia fue muy repentino y espectacular. Me sentí golpeado por un rayo cósmico de inmenso poder que instantáneamente hizo pedazos y disolvió mi realidad cotidiana. Perdí todo contacto con el mundo que me rodeaba, que desapareció completamente como por arte de magia. En el pasado, cada vez que había tomado una alta dosis de psicodélicos, me gustaba echarme y ponerme cómodo. Esta vez, cualquier preocupación al respecto era irrelevante, ya que perdí la conciencia de mi cuerpo, así como de mi entorno. Tras la sesión, me dijeron que después de tomar un par de chupadas, me quedé sentado allí por varios minutos como una escultura, manteniendo la pipa cerca de mi boca. Christina y Paul tuvieron que coger la pipa de mi mano y recostar mi cuerpo sobre el colchón.

En todas mis sesiones anteriores, siempre había conservado una orientación básica. Sabía quien era, dónde estaba y por qué estaba teniendo experiencias insólitas. Esta vez, todo se disolvió en cuestión de segundos. La conciencia de mi existencia cotidiana, mi nombre, mi paradero y mi vida desaparecieron como por arte de magia. Stan Grof… California… United States… la Tierra… esos conceptos apenas resonaron por algunos momentos como imágenes de sueño en la lejana periferia de mi conciencia y luego se alejaron totalmente. Me esforcé por recordarme a mí mismo la existencia de las realidades que solía conocer, pero de pronto habían dejado de tener sentido.

En todas mis anteriores sesiones psiquedélicas, siempre había habido algún rico contenido específico. Las experiencias estaban relacionadas con mi vida presente (la historia de mi infancia, nacimiento y vida embrionaria) o con varios temas de dominio transpersonal (experiencias de mi vida pasada, imágenes de la historia de la humanidad, visiones arquetípicas de dioses y demonios o visitas a varios ámbitos mitológicos. Esta vez, ninguna de estas dimensiones parecía existir, ni mucho menos manifestarse. Mi única realidad era un amasa radiante de remolinos de energía de inmensas proporciones que parecían contener toda la existencia en una forma condensada y totalmente abstracta. Me convertí en Consciencia frente al Absoluto.

Tenía la brillantez de miríadas de soles, pero no se parecía a ninguna luz que yo conociera de mi vida cotidiana. Parecía ser pura Consciencia, inteligencia y energía creativa que trascendía todas las polaridades. Era infinito y finito, divino y demoníaco, terrorífico y extático, creativo y destructivo: todo eso y
mucho más. No tenía conceptos ni categorías para definir lo que estaba observando. Frente a tal fuerza, no podía conservar un sentimiento de existencia separada. Mi identidad ordinaria se rompió y disolvió; me volví uno con la Fuente. En retrospectiva, creo que debí experimentar el Dharmakaya, la Clara Luz Fundamental, que, según el Libro tibetano de los Muertos, el Bardo Thödol, aparece en el momento de la muerte. Tenía alguna semejanza con lo que encontré en mi primera sesión de LSD, pero era mucho más sobrecogedor y extinguió completamente cualquier sentimiento de identidad separada.


Regreso al universo

Mi encuentro con el Absoluto, duró aproximadamente 20 minutos, tal como fue medido por los observadores externos. En lo que a mí se refiere, durante toda la duración de mi experiencia, el tiempo cesó de existir y perdió cualquier significado. Después de lo que pareció una eternidad, imágenes específicas parecidas a sueños y conceptos comenzaron a formarse en mi campo experiencial. Empecé a intuir fugaces imágenes de un cosmos con galaxias, estrellas y planetas. Después, visualicé paulatinamente un sistema solar y, en él, la Tierra, con grandes continentes.

Al principio, dichas imágenes eran muy lejanas e irreales, pero, a medida que la experiencia iba siguiendo su curso, empecé a sentir que esas realidades podían realmente tener una existencia objetiva. Poco a poco, se fueron cristalizando en imágenes de los Estados Unidos y California. Lo último en emerger fue el sentimiento de mi identidad cotidiana y la consciencia de mi vida presente. Al principio, el contacto con la realidad ordinaria fue extremadamente vago. Reconocía dónde estaba y en qué circunstancias. Pero estaba seguro de haber tomado una dosis excesiva y que realmente me estaba muriendo. Durante algún tiempo, creí que había experimentado el Bardo, el estado intermedio entre mi vida presente y mi nacimiento en la próxima encarnación, tal como lo describen los textos tibetanos.

Mientras iba recuperando un contacto más sólido con la realidad ordinaria, alcancé un punto en que supe que estaba de vuelta de una sesión psiquedélica y que había sobrevivido al experimento. Estaba tumbado allí, todavía sintiendo que me estaba muriendo, pero ahora sin el sentimiento de que mi vida presente estaba amenazada. El estar moribundo parecía relacionado con escenas de mis encarnaciones anteriores. Me encontré en muchas situaciones dramáticas que ocurrían en diferentes partes del mundo a través de los siglos, todas ellas peligrosas y dolorosas. Varios grupos de músculos de mi cuerpo se sacudían y temblaban, como si mi cuerpo estuviera herido y muriéndose en esos diferentes contextos. Sin embargo, mientras mi historia kármica estaba siendo interpretada por mi cuerpo, me encontré en un estado de profunda dicha, completamente despegado de esos dramas, que persistieron incluso después de que cualquier contenido específico hubiera desaparecido de mi experiencia.


Rescoldo y lecciones.

Cuando trabajaba en el Centro de Investigación Psiquiátrica de Maryland, solíamos guardar un período para el estado que experimentaban muchos de nuestros clientes, a lo largo de varios días y a veces semanas, tras una sesión psiquedélica buena y bien integrada. Lo llamábamos “rescoldo psiquedèlico”. Mi rescoldo después de esa experiencia fue inusitadamente intenso, profundo y de larga duración. Podía trabajar en las galeradas de mi libro con extraordinaria precisión y capacidad de concentración. Pero, cuando decidía tomar un descanso y cerrar los ojos, volvía a estar en segundos en un estado de rapto extático y experimentaba un sentimiento de unidad con todas las cosas. Mis meditaciones eran excepcionalmente profundas y parecían ser el estado más natural que pudiese imaginar.

La sesión me dejó con un hondo respeto y aprecio por el poder de las herramientas utilizadas por los chamanes. A menudo tuve que reír por la arrogancia de los principales psiquiatras, que consideran las técnicas chamánicas como productos de supersticiones primitivas y juzgan sus propios estratagemas, como la libre asociación en el diván o la terapia conductista, como enfoques superiores y científicos de la psique humana.

Desde esa experiencia tengo un mayor aprecio por el principio de varios sistemas esotéricos que rezan que la más noble verdad se encuentra a menudo en lo más humilde. Me acuerdo de ello cada vez que oigo o leo el famoso pasaje de As you like it  de Shakespeare:


Como el sapo feo y venenoso, 

lleva siempre una gema en la cabeza;

así nuestra vida, aislada del trato social,

halla lenguas en los árboles, libros en los arroyos,

sermones en las piedras y el bien en todas las cosas.

Yo no la cambiaría. 

Experiencia con Peyote, conversando con Dios.

Un sábado por la noche empezó una ceremonia de Peyote a las orillas de la ciudad de México. Había invitado unos amigos, pero no fueron, uno de ellos se negó diciendo que no asistía a ceremonias así, haciéndome entender que creía que era por lucro. Mi opinión era distinta, nadie trabaja gratis, todos tienen que comer, además de lo que tienen que reponer por la medicina sagrada, el traslado y todo, era en realidad algo bastante accesible.

Como pude ver después el espíritu del hukiru (el peyote), el venado azul, me había invitado a su fiesta. La casa de este venado azul es Wirikuta, el desierto que abarca gran parte de San Luis potosí, México, donde crece mucho Peyote, espíritu muy venerado por los indígenas huicholes del occidente de México.

El marakame (chamán) estaba sentado en una silla esperando el momento indicado para iniciar la ceremonia, la fogata estaba prendida en medio del patio, nos dieron unas velas a cada uno. Platiqué con algunas personas en la ceremonia, la mayoría bastante accesibles. Platiqué con el marakame, le dije que tenía un problema en mi vida, que no sabía qué hacer en el futuro, a que dedicarme, qué camino tomar, él me dio algunos consejos donde me habló de pensar bien las cosas, de la fe, de amar a lo que te dedicas lo más posible, de conocerme bien a mí mismo, entre otras cosas.
Nos dijeron que hiciéramos un círculo, que la ceremonia iba a empezar en unos momentos. Luego nos acercamos a la fogata y nos limpiamos con unas ramas, nos dijeron que era algo simbólico y entendí bien lo que decían, así que lo hice.

Empezaron a servirnos la medicina sagrada y la empezamos a tomar, era el Peyote molido con agua. Luego el marakame empezó a rezar, supongo que en idioma huichol, lo que concordé con un amigo que conocí en la ceremonia es que el chamán dirigía el discurso a todos pero cada uno escuchaba lo que necesitaba escuchar, algunas ocasiones mientras tenía los ojos cerrados presentía que el chamán estaba hablándome a mí, yo abría los ojos y él estaba ahí dirigiéndome el cuerpo, aunque tal vez no la mirada. Su rezo era algo místico. Una persona nos presentaba el sahumerio, madera que dejaba un agradable aroma, nos levantábamos mientras nos esparcía el humo en el cuerpo, pensé que era para protegernos de algún modo durante el viaje espiritual.

Recuerdo cómo cerraba los ojos y empezaba a ver sombras, demonios, presencias, diseños geométricos, entre otras cosas; recuerdo que de momentos sentía que esas energías dirigían su mirada hacia mí y yo les decía “no me miren a mí, miren al fuego” sin saber quiénes eran, si eran buenas o malas, y empezaban a mirar al fuego y sentía más mi existencia. Veía sin ver, tenía los ojos cerrados y seguía viendo no lo mismo, pero cosas parecidas; era como si se me hubiera abierto otro mundo que percibía con los ojos cerrados, recuerdo que los colores eran los mismos, el negro de la noche y el rojo del fuego.

Escuchaba atentamente el rezo del marakame que parece que lo hacía mientras contaba las plumas de un collar y dijo “todos prendan su vela” y procedimos a hacerlo, el espíritu del hikuri se sentía en la ceremonia, había un gran ambiente al respeto. Más tarde apagamos la vela, sólo fue un momento. Me acuerdo que todo empezó a cobrar un gran significado simbólico, cada acto, cada cosa que sucedía transmitía un gran significado profundo.

Recuerdo que mientras iba avanzando la ceremonia sentía una especie de comunicación con Dios, parecía un diálogo interno, pero no era un simple diálogo interno, porque había alguien que me respondía y hablaba algo así como telepáticamente. Vi que todo en la vida tenía espíritus, el espíritu de la muerte, el espíritu de la vida, el espíritu de nuestros ancestros, cosas que incluso creemos inanimadas existen y tienen un espíritu, el espíritu del fuego por ejemplo, el peyote tenía un espíritu muy poderoso. También sentía algo de desrealización, la sensación de ver las cosas un tanto irreales, algo así como si fueran de ensueño, digamos que un cambio fuerte en cuanto a percepción visual.

Estaban cantando en la ceremonia “Hirukito y Ayahuasca son hermanos, uno viene desde el norte, otro viene desde el sur, si se encuentran en Mexico (pronunciaban: meshico) son hermanos; el marakame y el taita son hermanos, uno viene desde el norte, otro viene desde el sur, si se encuentran en Mexico son hermanos; el cóndor y el águila son hermanos, uno viene desde el norte, otro viene desde el sur, si se encuentran en Mexico son hermanos”…
Otro que cantaban creo que iba así “…maíz para vivir, vivir para morir, morir para la tierra, la tierra para las macetas, macetas para las flores, las flores para las niñas, las niñas para los niños, los niños para ser hombres, los hombres para el trabajo, trabajo para los burros, los burros para la leña, la leña para el fuego, el fuego para {…}”

Me sentía en otra dimensión donde podía entender mejor la vida, veía el mundo espiritual y me sentía mal por haber ignorado ese mundo estando siempre ahí presente. Pregunté qué debía hacer con mi vida y la respuesta fue un estado de éxtasis, me puse a alabar al fuego, mientras sentía una increíble beatitud, acercándome a algo así que me imagino que debe ser el nirvana, veía una increíble luz, sentía una gran felicidad y amor, y me sentía en un universo divino, entonces me di cuenta que la respuesta fue que lo más importante era ser feliz y eso es lo que debía hacer en mi vida.
Empecé a recordar cosas de mi vida, en particular algunas malas que me causaban dolor, y me puse a llorar, pero no lloraba solo de dolor y tristeza, lloraba de alegría, de amor, de nostalgia, no sabía de qué lloraba realmente, yo solo lloraba; ya no controlaba mi cuerpo, parecía como si fuera el espíritu venado azul el que lo controlaba y me decía lo que debía hacer, primero me enseñó a dar gracias, luego me enseñó a llorar y me hizo darme cuenta que llevaba mucho tiempo sin hacerlo y sentí que lo necesitaba, que era una medicina para mi alma. Abracé al amigo que apenas acababa de conocer en la ceremonia, lo abracé y lloré sobre él, al rato él me dijo que dejara de llorar y que celebrara con los demás que estaban cantando, yo le dije “quiero llorar” y unas personas que me escucharon me dijeron “sí, llora, llora”. Pasaron por mí muchas cosas de mi vida y las recordé, sentí que de alguna forma me estaba purificando, que llorar me estaba ayudando a sacar las cosas negativas de mí; luego el espíritu venado azul me enseñó a pedir perdón y pedí perdón por todo, absolutamente todo, sin dejar de llorar y así estuve hasta el amanecer.

Recuerdo que durante toda la madrugada yo pedí mucha medicina, porque sentía que el venado azul me decía que bebiera, que no tuviera vergüenza, que la necesitaba y eso era todo, que no me importara lo que los demás pensaran, y así hice, y cuando amaneció tomé la olla donde estaba el agua de peyote y enfrente de todos tomé lo que restaba, lo cual supongo se debió haberse visto bastante cómico y algo extraño, pero no me importó como sentía que me decía el espíritu que no me importaran los demás, que yo a lo mío, a mi curación y eso era todo.
Después de tomar lo que restaba de la olla seguí llorando, con lo que los demás respondieron con un “oohh!” como de decepción, pues todos me estaban viendo. Luego caminé hacia el marakame, le di las gracias y le dije que realmente lo necesitaba, creo que incluso le besé la mano, le lloré, recuerdo que me dieron de beber agua donde había unos pétalos amarillos, que cerré los ojos y me rociaron con agua, y que cuando abrí los ojos tenía agua en la manos, y me dijeron “ya volvió”, también me dijeron “siempre hay un tiempo para volver”, “la ceremonia apenas empieza” (haciendo analogía con la vida). Me dijeron “deja de tener miedo” y yo les dije “no tengo miedo, en serio”, como que me vieron temblando o algo así, le seguí dando las gracias al marakame y alguien me dijo “dale gracias al fuego, él es el jefe mayor” y fui y le di gracias al fuego, de nuevo alguien me dijo “deja de tener miedo” y yo respondí “en serio no tengo miedo” y me respondió “¿no tienes miedo?, ¡Denle otro peyote!”, respondí sacado de onda “¡No, si tengo miedo y respeto!”. Poquito después me salí del círculo y quise vomitar, estuve a punto pero no vomité, recuerdo que el tiempo se vivía muy intensamente y que reflexionaba muchas cosas cada instante, algo que ya había sentido con la Ayahuasca pero con mayor intensidad, me puse mucho más mareado de lo que ya estaba. Unos perros que andaban por ahí se me acercaron, uno en especial y yo le hablé y le pregunté “¿Que tienes?” y sentí que me respondía telepáticamente que estaba triste y yo lo acaricié, cerré los ojos y vi que era el venado azul, lo abracé hasta que un momento como que el perro me gruñó.

Tuve una extraña alucinación donde alguien me decía “soy el venado blanco” y yo me quedé “¿el venado blanco?, ¿no era azul?” y él me contestó “¿cuántos ves acá?” y veía entre los arbustos y los arboles que estaban al fondo como a venados corriendo y me decía “tienes que buscarme, levántate y corre, tienes que cazarme”, y me quedé un momento como pensativo, hasta que agarré la onda de que había sido una alucinación. En otra ocasión vi al venado azul, de nuevo el perro pasó cerca y de repente en vez de ver al perro vi al venado azul y escuché que me decía “¿Te es suficiente o quieres verme más claramente?” y me bastó.

Le seguí dando gracias a Dios y sentía que me respondía “gracias a ti hijo, eres muy valioso”. Tuve una serie de reflexiones y de diálogo con Dios donde me enseñaba que solo existe una verdad absoluta, que todos podemos tener diferentes perspectivas de la realidad y de cada cosa, pero que una cosa es la perspectiva que es una forma de aproximarse a la verdad y otra cosa es la verdad absoluta que como humanos no somos capaces de alcanzar, sólo Dios la tiene. Otro diálogo donde me enseñó que no sólo se debe razonar para alcanzar la verdad, también hay que saber intuir y me di cuenta que no era bueno intuyendo, que había una gran intuición que no se demostraba con la razón, y eso era Dios y el amor, que en realidad son lo mismo. Vi que tenía que luchar por la verdad, esforzarme por alcanzarla, que nadie me la iba a dar así simplemente. Recuerdo que le pregunté al venado azul qué debía hacer de mi vida y me dijo “sacia tu sed, se aquí, allá, donde quieras, simplemente se, existe”, me dijo que hiciera lo que me gustara y que cuando así fuera iba a dar lo mejor de mí, encontrar mi camino, dar algo de mí a la sociedad.

Vi que no valía más ni menos que los demás, que estaba en un equilibrio con los demás, que ser mejor es algo que nadie debe envidiarme, en cambio ser arrogante, egoísta o abusivo eran cosas que me destruían con los demás. Vi que había una sabiduría a la que estaba accediendo gracias a Dios y me pregunté cual sería el mayor grado de sabiduría que podría aspirar un ser humano y me di cuenta que ello era alcanzar la iluminación, le pregunté a Dios “¿puedes hacerme un iluminado?” y me di cuenta que el sintió tristeza y me dijo que no podía, le pregunté “¿por qué no puedo ser un iluminado?”, me dijo sólo unos cuantos estaban elegidos por él y eran personas muy especiales con una gran misión en la tierra cuando el fin del mundo se acercara. Vi que el fin del mundo se acercaba, me acordé de una parte del apocalipsis que decía que cuando el fin se acercara señales habría en el cielo anunciándolo, y vi las señales, la contaminación ambiental, el calentamiento global, la rapidez con que se estaban agotando los recursos como el agua y los energéticos como el petróleo, el cada vez más sofisticado armamento nuclear, biológico y químico de las potencias mundiales que en caso de una tercera guerra mundial podría provocar una aniquilación mutua. Dios me dijo “ama a tus enemigos” y yo me quedé “¿amar a mis enemigos? ¡Pero es mucho!”, Dios me respondió “¡Mucho, si yo te he dado todo!”, yo le dije “pero no me has hecho un iluminado”, y me respondió “¡Hijo, pero te he dado todo, todo lo que puedo, y tú porque no puedes amar a tus hermanos, aunque sean tus enemigos!” y me di cuenta de que no podía ser un iluminado porque no podía entender del todo porque debía amar a mis enemigos.

Vi el paraíso en la Tierra y que era posible manteniendo algunas actitudes, sabiendo sonreír siempre a la vida pase lo que pase, inclusive sabiendo sonreír ante el sufrimiento y las desgracias, siempre ser felices independientemente si logramos o no nuestras metas e ilusiones, siempre hacer lo que debamos hacer sin enojarnos o entristecernos, simplemente hacer lo que se debe hacer y sonreír, amar a nuestros semejantes, incluso a nuestros enemigos, aunque para mí esto no significa permitir ser abusado, más bien saber hacer de tu lado a tus enemigos, no tú de su lado, aprender absolutamente de todas las personas y crear paz; siempre tener fe en la vida, en uno mismo y en que la felicidad perdure; esforzarnos con todo el amor posible y dar lo mejor de nosotros mismos. Pensé que sabiendo ver la vida así no debíamos temer ni al fin de la humanidad, ni a la muerte.

Poco a poco fui regresando más a la lucidez cotidiana, en la tarde y noche de ese mismo día cuando sólo tenía los efectos residuales me acordé del drama que había hecho en la ceremonia cuando me puse a llorar y me bebí lo que sobraba del peyote enfrente de todos y me dio vergüenza, pero ahora sé que no tiene importancia, que simplemente hice lo que el espíritu del hikuri me dijo que debía hacer, que además me enseñó que no debía importarme lo que los demás pensaran de mí, que simplemente hacer lo que me tocaba hacer y no depender de lo que pensaran los demás, de hecho ahora me da algo de gracia por lo cómico que debió haberse visto.

Para terminar quiero decir que el Peyote merece un gran respeto para que sus secretos se le sean revelados a uno, porque guarda un verdadero espíritu dentro de él, eso es lo que pude sentir y ver, guardarle este respeto también significa no abusar de él porque el Peyote se está agotando cada vez más en su tierra sagrada wirikuta, y que en verdad es un espíritu que guarda grandes misterios que requieren mucho esfuerzo para descifrar, pues te habla en mucho simbolismo, las respuestas que te da a veces no son literales sino que implica esfuerzo para descifrar su significado profundo.

Tratando la depresión con cannabinoides.

En varios estudios prospectivos se ha asociado el consumo de cannabis con un mayor riesgo de desarrollar depresión y ansiedad, especialmente cuando se realiza durante la adolescencia. Parece haber menos evidencia de una correlación durante la edad adulta entre la depresión y el consumo de cannabis. Por otro lado los pacientes, en numerosas encuestas y entrevistas, han informado de un efecto anti-depresivo y ansiolítico del cannabis. Los enfermos que sufren de enfermedades crónicas afirman que el consumo de cannabis no sólo mitiga los síntomas físicos, como el dolor, las náuseas y la falta de apetito, sino también mejora el bienestar general y disminuye la ansiedad y la depresión.
En varios estudios clínicos, en los que fueron monitorizados los parámetros subjetivos, los cannabinoides no sólo mejoraron los síntomas físicos, sino también dieron lugar a mejora del bienestar y a efectos antidepresivos cuantificados. Un estudio realizado por Musty (2002) con voluntarios sanos que fumaban cannabis mostró una correlación positiva de puntuaciones en una escala de depresión (la MMPI), lo que indica un efecto antidepresivo. Estos indicios de un posible papel terapéutico en los síntomas de la depresión alentó al autor a iniciar la administración de dronabinol a determinados pacientes seleccionados con depresión.



Experiencias en la práctica médica


El autor pasa consulta como médico generalista en el centro de Viena, donde vive y trabaja una gran población de jóvenes. A finales de los 90’s comencé a administrar de manera selectiva dronabinol a los pacientes más jóvenes a los que no les iba bien con los antidepresivos disponibles, por los efectos secundarios o por falta de eficacia terapéutica. En Austria, el ingrediente activo de la cannabis está disponible para tratamiento médico desde 1998. La mayoría de estos primeros enfermos, que sufrían de depresión reactiva o síndrome de desgaste (o burnout), conocían bien el potencial terapéutico del cannabis y consideraron razonable probar con el dronabinol. Entre 2003 y 2006 he tratado en mi consulta con dronabinol a unos 250 pacientes que sufrían de una amplia gama de enfermedades. Unos 75, lo que representa el 30%, sufrían depresión, sensación de sentirse abrumado o síndrome de desgaste. Fijamos una dosis inicial, durante varios días, de 2’5 mg de dronabinol por cápsula, hasta una que, en general, osciló entre 5 y 7’5 mg al día. Para casi el 80% de los enfermos el uso de la medicación se correlacionó con una rápida mejora del ánimo deprimido o la sensación de sentirse abrumado.

Sólo el 20% de ellos no experimentó mejora significativa del ánimo. A este grupo le administramos una terapia combinada de dronabinol y un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS) como el hidroclorido de fluoxetina a dosis de 20 mg al día, o un inhibidor de la recaptación de serotonina y noradrenalina (ISRN) como el milnacipran 50 mg al día. Este
tratamiento dio lugar a una rápida y satisfactoria mejoría de la depresión y la falta de vitalidad. Los efectos secundarios fueron generalmente pequeños. La dosis diaria efectiva de dronabinol en general varió entre 7’5 y 12’5 mg al día. Sólo unos pocos pacientes requirieron una mayor, por lo general los que también sufrían trastorno del sueño.



Casos clínicos
Presentamos dos casos clínicos seleccionados de un gran número de tratamientos exitosos.

Caso 1.
La Sra. H. vino a mi la consulta hace seis años, cuando tenía 48. Presentaba un largo historial psiquiátrico con episodios de depresión, y abuso de alcohol y drogas, en particular de benzodiacepinas. Había estudiado magisterio, y en la actualidad estaba retirada pero continuaba trabajaba como actriz.
Cuando iniciamos el tratamiento se encontraba en una difícil situación. Su padre había fallecido recientemente y estaba muy deprimida, incluso presentaba ideas suicidas. El intenso consumo de drogas, como por ejemplo de oxazepám y alcohol, complicaban aún más su situación. Tras un amplio debate iniciamos un tratamiento con dronabinol oral 5 – 7’5 mg al día.
Después de 6 años de consumo de dronabinol la Sra. H. ahora es una experta con el uso del medicamento. Dependiendo de sus síntomas toma entre 2 y 4 cápsulas de 2’5 mg al día. Dejó la adicción a las benzodiacepinas y actualmente no bebe alcohol. Como terapia complementaria toma 2’5 mg al día de olanzapín (un neuroléptico atípico), 25 mg de venlafaxín (ISRN) y, si fuera necesario, trazodón (un ISRS). Dice que con el tratamiento con dronabinol ha mejorado su calidad de vida de manera significativa. Se siente más estable que antes, y los crónicos y recurrentes episodios de depresión son menos graves. Su velocidad de reacción cuando conduce se ve mermada. Antes de iniciar un viaje en coche, suele suspender el consumo de dronabinol durante una semana, lo que le provoca síntomas psíquicos de abstinencia.

Caso 2.
La Sra. F. visitó por primera vez nuestra consulta a los 22 años y recibió un tratamiento durante un período de 12 meses. En aquel momento padecía estrés acompañado de dolor de cabeza y migraña, asma, neurodermatitis y desorden e inestabilidad emocional y personal.
El más destacado fue un síndrome depresivo agudo que requirió que tuviera que ser tratada en la consulta de psiquiatría del Hospital General de Viena. Tras abandonar varios colegios y cambiar muchas veces de empleo, la paciente quiso, a pesar de no contar con tratos familiares, mejorar sus deprimentes condiciones sociales y físicas. Tampoco estaba muy conforme con tener que tomar hasta los diez medicamentos que le venían prescribiendo. Además de antidepresivos como la fluoxetina y el mianserín, neurolépticos como el protipendil, sedantes y antialérgicos como la hidroxicina, AINE como el diclofenaco, inhibidores de la bomba de protones como el rabeprazol, analgésicos como la propifenazona y el tramadol, tomaba a diario antiasmáticos como el sulfato de terbutalina según lo estipulado por muchos
otros médicos.
Dado que no deseaba continuar con esta terapia multimedicamentosa, vino a nuestra consulta en busca de una más simple y natural, que implicara no más de dos fármacos. El principal objetivo del tratamiento era corregir su depresión aguda, que no había mejorado a pesar del uso de los diversos medicamentos. Tras una profunda consulta previa, la paciente optó por una monoterapia con dronabinol. Después de varios días elevamos la dosis inicial de 2’5 mg a 7’5 mg diario.
Tras unos días de tratamiento observamos una mejora significativa de su estado depresivo y de las distintas enfermedades concurrentes. Durante el primer mes subimos la dosis diaria de dronabinol a 10 mg, y 12 meses después de que empezara el tratamiento su situación física y psicosocial se estabilizó en esa dosis. Más tarde, como consecuencia de reanudar las relaciones con su familia, se mudó a otro estado y dejó de acudir a nuestra consulta.


Conclusiones


En resumen, la experiencia que aquí presentamos sugiere que los médicos generalistas son capaces de tratar un gran número de enfermos con depresión o síndrome de desgaste sin grandes complicaciones. La mayoría de los pacientes no recibieron de sus distintos seguros de salud reembolso por el dronabinol comprado, a diferencia de los que padecen enfermedades físicas, como cáncer o esclerosis múltiple, a los que los seguros de salud de Viena pagan casi el 60% del coste del mismo.
Estos resultados coinciden con los obtenidos tras entrevistar a los pacientes, con los estudios clínicos sobre el efecto del consumo de cannabinoides sobre el ánimo y con los experimentos con animales. En estos últimos, la administración de agonistas de los receptores cannabinoides exógenos, así como la inhibición de la degradación del endocannabinoide anandamida dio lugar a efectos antidepresivos. Hasta ahora no se han realizado ensayos clínicos con cannabinoides donde se analice como papel primario su posible eficacia en la depresión. En mi opinión, estos estudios son atractivos y prometedores.

Artículo original.

Ciencia Psicodélica.

Desde hace ya años la ciencia está experimentando un renovado interés por el campo de las substancias psicodélicas. Un interesante campo la investigación del cual se paralizó en gran parte hacia la década de los 70.

Un gran número de substancias, desde la LSD hasta la psilocibina, ofrecen un amplio abanico de posibilidades terapéuticas que intentan reservar su localidad en la gran llanura de los tratamientos médicos, lo que ocurre es que ninguna plaza se adecua a sus características. No estamos ante los clásicos medicamentos de receta, sino, en su mayoría, a herramientas que deben utilizarse siempre bajo un contexto psicoterapéutico. Además de romper ese esquema con el que cuentan todos los fármacos, también hay que contemplar el hecho de que estas substancias inducen estados no ordinarios de conciencia. Dichos estados, que por ellos mismos no causan ningún problema, (más bien al contrario, todo son beneficios), están culturalmente mal vistos, y cuentan con un estigma y connotación negativa difíciles de anular. No deja de ser una gran paradoja, pues el mismo sueño REM es claramente un estado no ordinario de conciencia en toda regla.

Dejando de lado estos asuntos, pasemos a lo que interesa. Con este post quería compartir un poco de información básica sobre la ciencia Psicodélica. La siguiente tabla muestra la historia resumida de las drogas psicodélicas, desde que estas se fusionaron con la ciencia.

1897. Aislamiento e identificación de la Mescalina, por A. Heffer.

1919. Síntesis de la mescalina, por E. Spath.

1926. Síntesis del PCP.

1938. Síntesis de la LSD, por A. Hofmann.

1943. Descubrimiento de los efectos psicoactivos de la LSD, por A. Hofmann.

1947. Primer estudio con LSD en humanos, por W. Stoll.

1952. Primer estudio con LSD para el tratamiento de la depresión, por Savage.

1953. Primer ensayo clínico con LSD usando terapia psicolítica, por R. Sandison.

1958. Aislamiento y síntesis de la psilocina y psilocibina, por A. Hofmann.

1962. Síntesis de la ketamina.

1963. La LSD aparece en las calles.

1965. Introducción del término “anestesia disociativa” por E. Domino.

1966. Sandoz deja de suministrar LSD.

1970. La LSD, psilocina y mescalina son colocadas en la Lista I en EEUU.

1983. Demostración del efecto antagonista del PCP sobre los receptores de NMDA, por N. Anis.

1988. Demostración del efecto agonista de la LSD sobre la serotonina. / Primer estudio de neuroimagen en mescalina.

1990. Primer estudio de neuroimagen con psilocibina y ketamina.

1999. La ketamina es puesta en la Lista II en EEUU.

A continuación paso a compartir algunos estudios que se han realizado con LSD, MDMA, Iboga, Ayahuasca o Psilocibina. Solo es una pequeña muestra de toda la documentación que puede encontrarse en distintos buscadores (PubMed, GoogleAcademics, etc.)

LSD

Tratamiento de las cefaleas en racimo.

Meta-análisis sobre el tratamiento del alcoholismo.

Casos curados de psicopatía y autismo.

Tratamiento de la ansiedad asociada a las últimas etapas de enfermedades terminales.

MDMA

Seguridad en el tratamiento con MDMA del TEPT.

Acción anticancerígena del éxtasis.

Cómo puede ayudar la MDMA en los trastornos de ansiedad.

Estudio piloto: Seguridad y eficacia de la psicoterapia asistida con MDMA en pacientes con TEPT crónico y resistente al tratamiento convencional

Psicoterapia asistida con bajas dosis de MDMA en una pequeña muestra de mujeres con TEPT crónico

Duración de la mejora en los síntomas del TEPT tratado con psicoterapia asistida con MDMA. Estudio de seguimiento a largo plazo.

Iboga

Explicación molecular del tratamiento del alcoholismo con Ibogaína.

Selección de resúmenes de estudios con Iboga.

Evaluación a largo plazo de drogodependientes tratados con Ibogaína.

Ayahuasca

Beneficios sobre enfermedades neuro-degenerativas.

Meta-análisis estudios hasta 2004

Personalidad, psicopatología, actitudes y área neuropsicológica de consumidores rituales de Ayahuasca. Un estudio longitudinal

Ayahuasca. Una medicina que cambia nuestra vida

Uso en adicciones.

Psilocibina

Tratamiento de la ansiedad en pacientes con cáncer terminal.

Experiencias místicas con psilocibina y su prolongación en el tiempo.

Efectos positivos a largo plazo.

Uso en psicoterapia.

Tratamiento del TOC.

Investigadores estudian las propiedades neuroprotectoras del cannabis.

Mientras más y más estados se están planteando legalizar la venta de marihuana medicinal, diversos investigadores continúan estudiando más de cerca el uso del cannabis en el tratamiento de enfermedades crónicas.

En esta entrevista, el Dr. Alvarez, responsable del área de noticias médicas de FoxNews, entrevista al científico Chris Kilham, profesor de etnobotánica en la University of Massachussets.

MA: Actualmente, desde la perspectiva medicinal de la marihuana, ¿qué es lo que la hace tan especial?

CK: Bueno, hay principalmente dos factores. Está el THC, que por un lado está asociado a sus efectos psicoactivos, y que parece reducir la presión ocular en el caso de glaucoma. Para las personas que están sufriendo debido a la quimioterapia y no pueden comer, les ayuda a recobrar su apetito. También sabemos que es un potente analgésico.

Pero hay otro agente en el cannabis que está recibiendo ahora más atención, el CBD. Y del cual te puedes tragar un cubo lleno y no notarás ningún efecto psicoactivo. Sin embargo, parece que tiene una profunda función nervio-protectora y de mejora cerebral en general. Curiosamente también actúa como ansiolítico. Así que parece ser un agente muy importante, que puede colaborar en el tratamiento de enfermedades neuro-degenerativas.

MA: ¿Están extrayendo este químico en particular de la marihuana? 

CK: Bueno hay dos modos de hacerlo… Tienes al grupo farmacéutico GW en el Reino Unido, que está comercializando un spray con todos los componentes del cannabis. También tienes gente aislando solo el CBD en los laboratorios.

No sé cómo acabarán siendo la mayoría de tratamientos… me inclino hacia los extractos que tienen todos los componentes, ya que parece que también tienen efectos anti-cancerígenos, y es algo interesante.

MA: ¿La marihuana es adictiva?

CK: Yo diría que la gente puede llegar a ser totalmente dependiente del cannabis. Pero fisiológicamente no es una substancia adictiva. Y, obviamente, como usted sabe, el cese del consumo no producirá síntomas graves de abstinencia.

Pero claro, la gente puede volverse dependiente de ella, como lo pueden hacer con cualquier otra cosa…

MA: Hábleme de este estudio en el American Journal of Pediatrics que habla de las mujeres jamaicanas embarazadas y el uso de la marihuana.

CK: Melanie Dreher, decana de enfermería en el Rush Medical Center en Chicago, realizó un estudio en Jamaica. En realidad lo realizó en 1994, pero ahora está circulando de nuevo por el renovado interés de las funciones neuro-protectoras del cannabis.

Básicamente, estudió a las mujeres durante todo su embarazo, y luego a los bebés, durante su primer año de vida. Se dedicó a estudiar grupos de mujeres que fumaron cannabis durante su embarazo, y grupos que no lo hicieron. Ella esperaba ver una diferencia significativa en los bebés, en cuanto a su peso, neuro-tests, etc. Pero no encontró ninguna diferencia. Precisamente, las diferencias que observaron los investigadores, inexplicables en aquel momento y en cierto modo curiosas, es que los bebés de las mujeres que habían consumido cannabis durante el embarazo -y estamos hablando de uso diario- socializaban mucho más rápido, efectuaban contacto visual más tempranamente y se comunicaban con más facilidad.

No sabemos porqué esto es así, pero toda la teoría que decía que el consumo de cannabis durante el embarazo provocaba un menor peso en los bebés, no apareció en la práctica por ningún lugar, al menos en el estudio de Jamaica. En los estudios realizados en EEUU, donde sí se encontraron éstas diferencias, es probable que las madres también abusaran del alcohol y otras drogas.

De todos modos, no me gustaría lanzar desde aquí un mensaje a todas las embarazadas para que fumen toda la marihuana que quieran, ya que aún no se puede asegurar que sea totalmente inocua para el feto. Se necesita más investigación en este campo y en general para todos los posibles usos terapéuticos del cannabis.

http://www.foxnews.com/health/2012/03/20/researchers-study-neuroprotective-properties-in-cannabis/

La curiosa historia de la LSD, su análogo, y las cefaleas en racimo.

Uno no entiende muchas veces los mecanismos por los cuales la población puede acabar accediendo en masa a determinado medicamento en su farmacia. No todos los que se acaban vendiendo pasan por una regulación y comprobación más o menos seria a través de organismos como la FDA, sino que en muchas ocasiones son laboratorios financiados por los mismos fabricantes del producto, los que realizan las pruebas y determinan sus efectos adversos y terapéuticos. Esto ha provocado a lo largo de las últimas décadas casos bastante sonados. Y no olvidemos los medicamentos homeopáticos, los cuales no pasan ningún control estricto antes de venderse, y muchos de ellos tampoco cuentan con estudios previos, o con estudios con una metodología adecuada.

Pues bien, después de quedarnos claras estas barbaridades, resulta que también se da el caso contrario. Un medicamento que parece aliviar con tasas elevadísimas de éxito el grave problema de las cefaleas en racimo, aún permanece en la sombra, sin que ninguno de estos afectados pueda acudir a él. ¿Por qué? Probablemente porque se trata del 2-bromo-LSD, un análogo de la LSD, droga conocida por sus sorprendentes efectos psicoactivos. Y ya se sabe lo de los prejuicios (sociales y aunque no lo parezca también científicos) con respecto a cualquier “droga”.

La LSD como tal no para de surgir en el escenario de la terapéutica desde que se sintetizó en el 1938 de la mano del químico suizo A. Hofmann, sin embargo, debido a restricciones legales claramente injustificadas, ninguna de sus posibilidades de tratamiento (y mira que hay muchas, según parece) ha podido llevarse a cabo a gran escala o con cierta regularidad sobre alguna patología.

El uso de LSD “de toda la vida”, y la psilocibina (principal componente psicoactivo de los hongos Psilocybe) se “registró” (no se administraron las drogas en ningún estudio, ya que los resultados se basan en encuestas a personas que habían acudido por propia voluntad a estos remedios, al no mejorar con los tratamientos convencionales) en pacientes que sufrían de esta enfermedad, obteniendo grandes resultados en el artículo publicado por Sewell, Halpern y Pope en 2006 en la revista Neurology. El reporte muestra que el 95% de pacientes que usaron psilocibina y el 80% de los que usaron LSD informaron de que los periodos entre los ataques se alargaron significativamente; y el 52% de los que usaron psilocibina y el 88% de los que usaron LSD, no volvieron a informar de ataques durante el tratamiento.

“Nuestras observaciones sugieren que la psilocibina y la LSD podrían ser eficaces para el tratamiento de los ataques de cefaleas en racimo, posiblemente debido a un mecanismo que no está relacionado con sus propiedades alucinógenas. Este informe no debe interpretarse como una aprobación del uso de sustancias ilegales para la auto-medicación de esta patología”, dice Halpern. Y como la guerra contra las drogas es así de divertida, a nadie se le permitió realizar un estudio válido con LSD en el tratamiento de las cefaleas, así que, a Halpern y a sus colegas solo les quedó probar con un análogo no alucinógeno de la droga, y este fue el 2-bromo-LSD.

“No es alucinógena, este átomo lateral de Bromo es tan grande que no encaja con los receptores que activarían la intoxicación normal.” La droga le fue administrada a cada paciente tres veces en un periodo de 15 días. Todos los pacientes informaron de una reducción frecuente de los ataques, y para 5 de los 6 pacientes, los dolores de cabeza desaparecieron por completo.

“Algunos de los pacientes aun están experimentando resultados y alivios significantes después de un año de haber sido tratados con el componente. Sin embargo nadie ha informado de estos resultados“, dice Halpern.

“Todos los pacientes me dijeron que la calidad de sus vidas había cambiado totalmente. No podían creer que el dolor de cabeza hubiera desaparecido.” Hasta el momento, no ha habido más investigaciones financiadas para administrar LSD, Psilocibina o siquiera el no-alucinógeno Bromo a más pacientes. Por ahora, enfermos como Chuck (en el vídeo) tendrán que conformarse con sus tanques de oxígeno y tratamientos, en la mayoría de casos, inútiles.

Fuentes:

http://cep.sagepub.com/content/30/9/1140.short

http://headaches.about.com/od/clusterheadaches/a/mushrooms_lsd.htm

http://azarius.es/news/418/LSD-analoog_verlicht_clusterhoofdpijn/

Admisnitración crónica de ISRS reduce los efectos subjetivos de la LSD.

Estudio original

En el año 1996 se estudió la posible interacción entre los agentes antidepresivos y los alucinógenos. A los sujetos del estudio, reclutados a través de anuncios en internet o en otros sitios, se les pidió que describieran los efectos somáticos, alucinatorios y fisiológicos después de una auto-administración de LSD, antes y durante la administración de antidepresivos. 28 de los 32 sujetos (el 88%) de los que tomaron un antidepresivo del tipo inhibidores de la recaptación de serotonina (fluoxetina, paroxetina, trazodona) durante más de tres semanas, sufrieron un descenso en los efectos subjetivos o de su respuesta al LSD.

Uno de los sujetos sufrió el efecto contrario, pues tan solo una semana después de tomar fluoxetina, notó un incremento en los efectos de la dosis de LSD.

Este descenso en los efectos alucinatorios y otras respuestas fisiológicas al LSD puede ocurrir debido a las adaptaciones en el sistema serotonicérgico, incluyendo alteraciones en los receptores 5-HT1a y 5-HT2a/5-HT2c, que provocan cambios en las concentraciones extracelulares de serotonina, o en los sistemas de catecolamina. Estos resultados están en marcado contraste con las respuestas utilizando el mismo cuestionario pero con individuos usando antidepresivos tricíclicos (Imipramina, Desipramina) o litio (Plenur).

Hongos mágicos brindan indicios sobre nuevos fármacos para la depresión.

    Los cerebros de personas que consumieron hongos alucinógenos brindaron el mejor panorama obtenido hasta el momento sobre cómo funcionan los fármacos psicodélicos, y científicos británicos señalan que ese tipo de fármacos podrían ser usados para tratar la depresión.

Dos estudios sobre los efectos de la psilocibina, el ingrediente activo de los hongos mágicos o alucinógenos, mostraron que contrariamente a lo que los expertos esperaban, no aumenta sino que suprime la actividad en zonas del cerebro que también atacan otros tratamientos antidepresivos. “Los psicodélicos son considerados fármacos ‘que expanden la mente’, por lo que comúnmente se ha supuesto que funcionan aumentando la actividad cerebral”, dijo David Nutt, del Imperial College de Londres, que brindó una conferencia sobre los estudios el lunes.

“Pero sorpresivamente hallamos que la psilocibina realmente causaba un descenso de la actividad en las zonas que tienen las conexiones más densas con otras áreas”, agregó. Estas llamadas regiones “núcleo” del cerebro, son conocidas por jugar un papel importante en la restricción de nuestras experiencias del mundo y mantenerlas ordenadas, dijo el experto. “Ahora sabemos que desactivar estas regiones lleva a un estado en el cual el mundo es experimentado como extraño”, añadió.

En el primer estudio, publicado en la revista Proccedings of the National Academy of Sciences (PNAS), a 30 voluntarios se les inyectó psilocibina en la sangre mientras estaban en resonadores magnéticos, que medían los cambios en su actividad cerebral.

La investigación reveló una disminución de la actividad en las regiones “núcleo” y muchos voluntarios describieron una sensación de dientes que se aflojaban y de alteración del sentido de sí mismos.

El segundo estudio, publicado el martes en el British Journal of Psychiatry, incluyó a 10 voluntarios y halló que la psilocibina fortalecía la memoria de recuerdos personales. Robin Carhart Harris, del Departamento de Medicina del Imperial College, que trabajó en ambos estudios, dijo que los resultados sugieren que la psilocibina podría ser útil como tratamiento adicional a la psicoterapia.

No obstante, Nutt advirtió que la nueva investigación es muy preliminar e incluyó apenas una cantidad pequeña de personas. “No estamos diciendo: vaya y coma hongos mágicos”, dijo Harris. “Pero (…) este fármaco tiene un impacto fundamental sobre el cerebro que tiene que ser significativo, nos tiene que estar diciendo algo sobre cómo funciona el cerebro. Por ello, deberíamos estudiarlo y optimizarlo si hay un beneficio terapéutico”, agregó.

Las áreas clave del cerebro identificadas, una llamada corteza prefrontal medial (CPFm) y la otra corteza cingulada posterior (CCP), son objeto de debate entre los neurocientíficos, pero muchos creen que la CCP tiene un rol en la conciencia y la identidad. La CPFm es conocida por estar hiperactiva en la depresión y los investigadores señalaron que otros tratamientos clave para la depresión como Prozac, al igual que la terapia cognitiva conductual y la estimulación cerebral profunda, también suprimirían la actividad de esa región cerebral.

La acción de la psilocibina en está zona la volvería un antidepresivo útil y posiblemente de acción prolongada, señaló Harris. Los estudios, que también mostraron que el fármaco reduce el flujo de sangre en el hipotálamo, se encuentran entre un reducido grupo de investigaciones sobre las sustancias psicodélicas desde las décadas de 1960 y 1970.

Además, estas investigaciones reavivan un campo prometedor de estudio sobre los fármacos que alteran la mente, que algunos expertos dicen que puede ofrecer mejoras sostenidas y poderosas en el humor y alivio de la ansiedad.

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Consumir MDMA es más seguro que ser cheerleader.

En uno de los boletines de MAPS, Jag Davies hace una comparación entre los riesgos de terminar en Urgencias por tomar MDMA (‘Éxtasis’) y por pertenecer a un equipo de animadoras deportivas (cheerleaders). El resultado es claramente favorable al Éxtasis, como se puede comprobar en el gráfico adjunto:

Dice Davis: «En 2001, cuando el uso de Éxtasis durante el año anterior alcanzó su punto máximo, el número de animadoras durante el año anterior (3.800.000) fue relativamente similar al de usuarios de Éxtasis durante el mismo período (3.250.000), pero la participación en el cheerleadingorganizado supuso cuatro veces y media más problemas médicos con visita a urgencias que en el caso de los usuarios de Éxtasis»

Ni que decir tiene que, si el MDMA fuera legal y los usuarios de esta droga tuvieran cierta seguridad sobre la pureza y el contenido cuantitativo de las pastillas, el número de episodios de urgencia por uso de Éxtasis descendería drásticamente. Una vez más, queda claro que es la moral, y no el interés por la salud, la base de gran parte de la propaganda negativa que recibe el hijo adoptivo de Shulgin.

(http://afrodelia.blogspot.com/2007/06/es-ms-seguro-tomar-mdma-que-ser.html)