La psicología positiva tiene pocos beneficios para la salud.

Una técnica de psicología que promueve el pensamiento positivo y la autoconfianza logró que pacientes con hipertensión y enfermedad coronaria cumplieran el tratamiento farmacológico y físico. Pero la estrategia, conocida como afirmación positiva, no siempre da buen resultado y se desconoce si cualquier mejoría del estilo de vida se prolonga una vez que la terapia finaliza.

“En general, la idea es que las personas sientan que lo que están haciendo es positivo, energizados, y que lo puedan sostener en el tiempo”, dijo el doctor Geoffrey Williams, de University of Rochester, Nueva York, y autor de un comentario publicado en Archives of Internal Medicine con tres nuevos estudios sobre la afirmación positiva.

Los estudios evaluaron objetivos de salud en tres grupos de pacientes. En uno, se alentó a un grupo de afroamericanos hipertensos a mejorar la adhesión a los medicamentos. En los otros dos, pacientes asmáticos o con un stent recientemente colocado aceptaron hacer más ejercicio. Todos los participantes recibieron cuadernillos de tareas y acordaron con los médicos alcanzar los objetivos.

La mitad de los pacientes de cada estudio (los grupos con pensamiento positivo) recibieron pequeños obsequios por correo y se los alentó a incorporar aquello que los hacían felices todos los días y a recordar buenos momentos cuando tenían problemas para alcanzar los objetivos.

En el estudio sobre hipertensión, el estímulo extra proporcionó un éxito limitado. Con el pensamiento positivo, los participantes tomaron el 42% de las dosis recomendadas, comparado con el 36% en el grupo control. Al año, los grupos tenían valores de presión similares. El equipo estimó que 16 pacientes hipertensos deberían recibir apoyo extra, estímulo y obsequios para que uno más cumpla el tratamiento farmacológico.

La intervención tampoco aumentó la actividad física de los pacientes asmáticos. Independientemente del estímulo o el pensamiento positivo, los pacientes quemaron unas 400 calorías extras por semana al final del estudio, que duró un año. Sin embargo, más de la mitad de los pacientes con un stent, a los que se los alentó a hacer ejercicio, superó el objetivo de quemar 336 calorías más por semana después de un año, comparado con apenas un tercio de los pacientes sin afirmación positiva.

“Se puede decir que la autoafirmación (…) ayuda a los pacientes a adoptar conductas saludables”, dijo el autor principal del estudio sobre hipertensión, doctor Gbenga Ogedegbe, de la Facultad de Medicina y el Centro Médico Langone de New York University. Mejorar la salud y el estilo de vida a través del pensamiento positivo es una teoría asociada con la “psicología positiva”, que promueve el estudio de la felicidad, no el de la enfermedad mental.

Para Ogedegbe, es posible que el pensamiento y la afirmación positivos, combinados con otras estrategias conductuales y una mejor calidad de la atención, promuevan la reducción de la presión y otros beneficios en algunos hipertensos. Pero el estudio no lo confirma.

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_121224.html

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Publicado el 1 febrero, 2012 en Ciencia, Noticias, Psicología, Salud humana. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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