El caso Estramonio.

   Ahora que ya prácticamente ha pasado la “tormenta” de noticias sensacionalistas hablando sobre el estramonio, a raíz de unas muertes asociadas a su consumo, podemos aclarar el tema como es debido.

 

Definición.

El estramonio es una planta tóxica de la familia de las solanáceas, abundante en zonas templadas de todo el mundo. Crece en zonas cálidas eutrofizadas, como orillas de ríos, establos, estercoleros, escombrerías y vertederos de basuras. Es indiferente al tipo de suelo, siendo más vigorosa en los húmedos con nitratos abundantes. Entre las sustancias constituyentes se encuentran alcaloides tropánicos, que en pequeñas cantidades son tóxicos o estupefacientes, como atropinahiosciamina y escopolamina, caracterizados por provocar reacciones anticolinérgicas y en cantidades mayores, causan síndrome atropínico.

 

Usos.

Aplicada externamente, se utiliza para anestesiar localmente. En uso interno se utiliza para tratar los espasmos de la musculatura lisa y sedar el SNC (espasmos estomacales, epilepsia, asma a través de la confección de cigarrillos que además de relajar los músculos respiratorios, disminuyen las secreciones mucosas de los pulmones). Constituye, junto con el metel (Datura metel) una fuente para la extracción de hiosciamina, un alcaloide parecido a la atropina, que se utiliza para el tratamiento del dolor.

Debido a las alucinaciones que provoca también se lleva utilizando en rituales chamánicos o mágicos desde hace milenios, teniendo constancia de su uso en la antigua Roma en los rituales de culto a Baco, o en la Edad Media por las comúnmente llamadas brujas.

 

Polémica.

Varios medios de información definieron el estramonio como una nueva droga que se estaba poniendo de moda entre los jóvenes. Rápidamente desde Energy Control se desmintió tal afirmación, pues en todos los años que ellos llevan trabajando en ambientes festivos no han detectado su presencia ni que su consumo se esté popularizando. Añadieron, además, que las posibilidades de que esto sucediera eran inexistentes, pues los efectos deseados que se obtienen tras su consumo son escasos (las alucinaciones suelen ser desagradables y de difícil manejo) y cuentan con demasiados efectos adversos (arritmias, convulsiones, etc.) Desde EC aclaran que: “Las acciones destinadas a la erradicación de la planta o la fiscalización de sus principios activos no contribuyen al objetivo final y que creemos común: evitar que estos casos se repitan, con estramonio o con la próxima sustancia que aparezca cualquier día en cualquier lugar.”

Estos mismos medios también intentaron escandalizar a su audiencia, afirmando una y otra vez que el consumo de dicha droga podría ser mortal. De nuevo se equivocaron, ya que relacionaron demasiado rápido las muertes de los jóvenes con el consumo de dicha substancia, el cuál evidentemente influyó en el trágico final, pero no fue ni de lejos determinante. También tuvo que aparecer el doctor Santiago Nogué, Jefe de Toxicología del Hospital Clínic de Barcelona, desmintiendo tal cosa, y afirmando que: “Es un producto que, efectivamente, sí que acelera el ritmo cardíaco, que tiene efectos anticolinérgicos, como que seca la boca, provoca dificultades en la visión, delirios, etc. Pero no es un producto en sí mismo suficientemente potente para causar la muerte. A diferencia de la cocaína, de la heroína, o de las anfetaminas, que sí pueden causar la muerte, en el caso del estramonio se necesitan de más cosas para que una persona pueda poner en riesgo su vida tomándola. Tiene que ser una mezcla de, por ejemplo, cocaína y estramonio, anfetaminas y estramonio o alcohol y estramonio.”

También opina lo mismo Xavier Samper, subdirector del Área de Salud Mental del Hospital Sta. María. Según él: “En condiciones únicas, el estramonio no es una planta más peligrosa que la marihuana, pero en altas dosis y mezclada con otras drogas, puede traer complicaciones”.

Y efectivamente así es. Los análisis que se realizaron en la autopsia de los jóvenes fallecidos mostraron que habían consumido alcohol, speed, cocaína, y además, estramonio.

Aún así, si las autoridades se empeñan, en otro de esos actos inútiles e incomprensibles, acabar con el estramonio para que ningún otro curioso pueda experimentar sus efectos, lo tendrán difícil, según afirma Jordi Recasens, catedrático en botánica de la UdL, pues “Es una planta silvestre que crece en todas partes, reproduciéndose con facilidad. Sus semillas pueden permanecer en el suelo durante años sin germinar. Es imposible que la acaben erradicando por completo“.

Publicado el 27 noviembre, 2011 en Drogas, Enteógenos, Noticias. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

  1. esta planta es muy peligrosa, de veras te mata si tomas mucha.

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