Archivo de la categoría: Neurociencia

Experiencias extracorpóreas.

Uno de los ejemplos más espectaculares de disociación lo constituye el famoso estado de consciencia extracorpóreo. En este estado, asumo que los sujetos tienen la ilusión de que su mente se ha separado de su cuerpo pero que permanece flotando lo suficientemente cerca como para observarlo. Este estado viene facilitado por el uso de sugestiones y fármacos anestésicos que predisponen al cerebro a experimentar estos estados marginales.

La cuestión que quiero plantear no es si las experiencias extracorpóreas ocurren en realidad. Tengo buenas razones para creer que ocurren pero tengo serias dudas sobre su significado. En particular, las veo no como una evidencia de que mente y cuerpo pueden separarse, sino como una evidencia de que la ilusión de separación puede ser tanto vívida como extrema.

La primera razón para concederle un cierto grado de credibilidad a las experiencias extracorpóreas es que en el estado de vigilia activa solemos experimentar que la consciencia se centra en nuestra cabeza y vemos el resto de nuestro cuerpo allí fuera en el espacio donde asumimos que realmente está, pero nunca percibimos directamente nuestro cerebro, donde asumimos que de alguna forma se encuentra la consciencia. Cuando soñamos, alrededor de un tercio de mis sujetos experimentales informaron perder el sentido de la consciencia centrada en la cabeza y en realidad ven sus cuerpos al completo -y a ellos mismos- actuando como terceras partes en sus sueños. Yo nunca he tenido estas experiencias en mis sueños. Pero cualquiera que sea la causa o interpretación, un tercio es una elevada proporción de la población. Esto sugiere que la mente puede generar fácilmente la ilusión de estar fuera de nuestros cuerpos cuando el cerebro está en sueño REM.

Los sujetos que aseguran haber tenido estas experiencias no dicen “soñé esto o aquello” o “se parecía a esto o a lo otro”. No. Ellos informan de sus experiencias como si hubieran estado completamente despiertos. Pero nosotros sabemos que esta convicción puede ser ilusoria y, lo cierto es que normalmente es ilusoria cuando soñamos. Ya que los sueños son un estado alterado de consciencia caracterizado típicamente por la ilusión de que estamos despiertos y con habituales intrusiones de nuestro yo como un tercer participante, podemos razonar que las experiencias extracorpóreas son alteraciones de consciencia completamente ilusorias y naturales.

Lo irrebatible de esta línea indirecta de argumentación es que ya que los sueños son una clara expresión de un estado alterado del cerebro, las experiencias extracorpóreas son probablemente el mismo tipo de expresión. Su asociación con los traumatismos cerebrales o con los estados de conciencia “cercanos a la muerte”, con la anestesia, y con otros estados marginales hacen que la hipótesis de su etiología orgánica sea irresistible, al menos para mí. A favor de esta hipótesis está el hecho de que es posible inducir experiencias extracorpóreas mediante ketamina y PCP, drogas bloqueadoras de los receptores glutamatérgicos NMDA.

Debido a que hay demasiado en litigio (la inmortalidad del alma, para comenzar), puedo entender por qué los fieles se resistirán a esta línea de razonamiento. Ellos consideran la división de mente y cuerpo como fines absolutos y últimos. Para ellos, estas percepciones evanescentes de separación no constituyen más que meros destellos de las promesas que se harán realidad. Para mí, son falsos presagios de una independencia mente-cuerpo que considero insostenible. Ahora que lo pienso, una hipótesis que podría contrastarse es si aquellas personas que sueñan sobre ellos mismos en tercera persona están fisiológicamente predispuestas a la fe o psicológicamente condicionadas por ella.

Fragmento de “La farmacia de los sueños”, Allan Hobson.

Ciencia Psicodélica.

Desde hace ya años la ciencia está experimentando un renovado interés por el campo de las substancias psicodélicas. Un interesante campo la investigación del cual se paralizó en gran parte hacia la década de los 70.

Un gran número de substancias, desde la LSD hasta la psilocibina, ofrecen un amplio abanico de posibilidades terapéuticas que intentan reservar su localidad en la gran llanura de los tratamientos médicos, lo que ocurre es que ninguna plaza se adecua a sus características. No estamos ante los clásicos medicamentos de receta, sino, en su mayoría, a herramientas que deben utilizarse siempre bajo un contexto psicoterapéutico. Además de romper ese esquema con el que cuentan todos los fármacos, también hay que contemplar el hecho de que estas substancias inducen estados no ordinarios de conciencia. Dichos estados, que por ellos mismos no causan ningún problema, (más bien al contrario, todo son beneficios), están culturalmente mal vistos, y cuentan con un estigma y connotación negativa difíciles de anular. No deja de ser una gran paradoja, pues el mismo sueño REM es claramente un estado no ordinario de conciencia en toda regla.

Dejando de lado estos asuntos, pasemos a lo que interesa. Con este post quería compartir un poco de información básica sobre la ciencia Psicodélica. La siguiente tabla muestra la historia resumida de las drogas psicodélicas, desde que estas se fusionaron con la ciencia.

1897. Aislamiento e identificación de la Mescalina, por A. Heffer.

1919. Síntesis de la mescalina, por E. Spath.

1926. Síntesis del PCP.

1938. Síntesis de la LSD, por A. Hofmann.

1943. Descubrimiento de los efectos psicoactivos de la LSD, por A. Hofmann.

1947. Primer estudio con LSD en humanos, por W. Stoll.

1952. Primer estudio con LSD para el tratamiento de la depresión, por Savage.

1953. Primer ensayo clínico con LSD usando terapia psicolítica, por R. Sandison.

1958. Aislamiento y síntesis de la psilocina y psilocibina, por A. Hofmann.

1962. Síntesis de la ketamina.

1963. La LSD aparece en las calles.

1965. Introducción del término “anestesia disociativa” por E. Domino.

1966. Sandoz deja de suministrar LSD.

1970. La LSD, psilocina y mescalina son colocadas en la Lista I en EEUU.

1983. Demostración del efecto antagonista del PCP sobre los receptores de NMDA, por N. Anis.

1988. Demostración del efecto agonista de la LSD sobre la serotonina. / Primer estudio de neuroimagen en mescalina.

1990. Primer estudio de neuroimagen con psilocibina y ketamina.

1999. La ketamina es puesta en la Lista II en EEUU.

A continuación paso a compartir algunos estudios que se han realizado con LSD, MDMA, Iboga, Ayahuasca o Psilocibina. Solo es una pequeña muestra de toda la documentación que puede encontrarse en distintos buscadores (PubMed, GoogleAcademics, etc.)

LSD

Tratamiento de las cefaleas en racimo.

Meta-análisis sobre el tratamiento del alcoholismo.

Casos curados de psicopatía y autismo.

Tratamiento de la ansiedad asociada a las últimas etapas de enfermedades terminales.

MDMA

Seguridad en el tratamiento con MDMA del TEPT.

Acción anticancerígena del éxtasis.

Cómo puede ayudar la MDMA en los trastornos de ansiedad.

Estudio piloto: Seguridad y eficacia de la psicoterapia asistida con MDMA en pacientes con TEPT crónico y resistente al tratamiento convencional

Psicoterapia asistida con bajas dosis de MDMA en una pequeña muestra de mujeres con TEPT crónico

Duración de la mejora en los síntomas del TEPT tratado con psicoterapia asistida con MDMA. Estudio de seguimiento a largo plazo.

Iboga

Explicación molecular del tratamiento del alcoholismo con Ibogaína.

Selección de resúmenes de estudios con Iboga.

Evaluación a largo plazo de drogodependientes tratados con Ibogaína.

Ayahuasca

Beneficios sobre enfermedades neuro-degenerativas.

Meta-análisis estudios hasta 2004

Personalidad, psicopatología, actitudes y área neuropsicológica de consumidores rituales de Ayahuasca. Un estudio longitudinal

Ayahuasca. Una medicina que cambia nuestra vida

Uso en adicciones.

Psilocibina

Tratamiento de la ansiedad en pacientes con cáncer terminal.

Experiencias místicas con psilocibina y su prolongación en el tiempo.

Efectos positivos a largo plazo.

Uso en psicoterapia.

Tratamiento del TOC.

La curiosa historia de la LSD, su análogo, y las cefaleas en racimo.

Uno no entiende muchas veces los mecanismos por los cuales la población puede acabar accediendo en masa a determinado medicamento en su farmacia. No todos los que se acaban vendiendo pasan por una regulación y comprobación más o menos seria a través de organismos como la FDA, sino que en muchas ocasiones son laboratorios financiados por los mismos fabricantes del producto, los que realizan las pruebas y determinan sus efectos adversos y terapéuticos. Esto ha provocado a lo largo de las últimas décadas casos bastante sonados. Y no olvidemos los medicamentos homeopáticos, los cuales no pasan ningún control estricto antes de venderse, y muchos de ellos tampoco cuentan con estudios previos, o con estudios con una metodología adecuada.

Pues bien, después de quedarnos claras estas barbaridades, resulta que también se da el caso contrario. Un medicamento que parece aliviar con tasas elevadísimas de éxito el grave problema de las cefaleas en racimo, aún permanece en la sombra, sin que ninguno de estos afectados pueda acudir a él. ¿Por qué? Probablemente porque se trata del 2-bromo-LSD, un análogo de la LSD, droga conocida por sus sorprendentes efectos psicoactivos. Y ya se sabe lo de los prejuicios (sociales y aunque no lo parezca también científicos) con respecto a cualquier “droga”.

La LSD como tal no para de surgir en el escenario de la terapéutica desde que se sintetizó en el 1938 de la mano del químico suizo A. Hofmann, sin embargo, debido a restricciones legales claramente injustificadas, ninguna de sus posibilidades de tratamiento (y mira que hay muchas, según parece) ha podido llevarse a cabo a gran escala o con cierta regularidad sobre alguna patología.

El uso de LSD “de toda la vida”, y la psilocibina (principal componente psicoactivo de los hongos Psilocybe) se “registró” (no se administraron las drogas en ningún estudio, ya que los resultados se basan en encuestas a personas que habían acudido por propia voluntad a estos remedios, al no mejorar con los tratamientos convencionales) en pacientes que sufrían de esta enfermedad, obteniendo grandes resultados en el artículo publicado por Sewell, Halpern y Pope en 2006 en la revista Neurology. El reporte muestra que el 95% de pacientes que usaron psilocibina y el 80% de los que usaron LSD informaron de que los periodos entre los ataques se alargaron significativamente; y el 52% de los que usaron psilocibina y el 88% de los que usaron LSD, no volvieron a informar de ataques durante el tratamiento.

“Nuestras observaciones sugieren que la psilocibina y la LSD podrían ser eficaces para el tratamiento de los ataques de cefaleas en racimo, posiblemente debido a un mecanismo que no está relacionado con sus propiedades alucinógenas. Este informe no debe interpretarse como una aprobación del uso de sustancias ilegales para la auto-medicación de esta patología”, dice Halpern. Y como la guerra contra las drogas es así de divertida, a nadie se le permitió realizar un estudio válido con LSD en el tratamiento de las cefaleas, así que, a Halpern y a sus colegas solo les quedó probar con un análogo no alucinógeno de la droga, y este fue el 2-bromo-LSD.

“No es alucinógena, este átomo lateral de Bromo es tan grande que no encaja con los receptores que activarían la intoxicación normal.” La droga le fue administrada a cada paciente tres veces en un periodo de 15 días. Todos los pacientes informaron de una reducción frecuente de los ataques, y para 5 de los 6 pacientes, los dolores de cabeza desaparecieron por completo.

“Algunos de los pacientes aun están experimentando resultados y alivios significantes después de un año de haber sido tratados con el componente. Sin embargo nadie ha informado de estos resultados“, dice Halpern.

“Todos los pacientes me dijeron que la calidad de sus vidas había cambiado totalmente. No podían creer que el dolor de cabeza hubiera desaparecido.” Hasta el momento, no ha habido más investigaciones financiadas para administrar LSD, Psilocibina o siquiera el no-alucinógeno Bromo a más pacientes. Por ahora, enfermos como Chuck (en el vídeo) tendrán que conformarse con sus tanques de oxígeno y tratamientos, en la mayoría de casos, inútiles.

Fuentes:

http://cep.sagepub.com/content/30/9/1140.short

http://headaches.about.com/od/clusterheadaches/a/mushrooms_lsd.htm

http://azarius.es/news/418/LSD-analoog_verlicht_clusterhoofdpijn/

El cerebro de un psicópata es diferente.

¿Qué es la psicopatía?

  • Es un trastorno de la personalidad. Los psicópatas representan un 4% de la población mundial. Se caracterizan por una carencia de empatía y conciencia, los psicópatas no tienen remordimientos ni toman en consideración si sus acciones causan daños a otros. Son egoístas y egocéntricos, solo importan ellos. El fin justifica los medios, si el matar les procura placer lo harán.
  • Los psicópatas tienen dificultades para mantener el control, muestran comportamientos compulsivos, su naturaleza les lleva a obsesionase y cometer determinados delitos muchas veces, violar, matar, torturar…
  • En realidad no todos los psicópatas cometen delitos, algunas personas pueden no cometer delitos  y sin embargo tienen un amplio historial de crueldad, son capaces de engañar, manipular y dañar a quien sea con tal de lograr sus fines.
  • Entre la población de delincuente hay mayor probabilidad de encontrar psicópatas. Los psicópatas representan un 50% de los violadores en serie. Los psicópatas tienen del doble de probabilidad de reincidir como delincuentes.
  • Lo que sí está comprobado es que los psicópatas tienen una mayor impulsividad, tendencia a la agresividad y a la delincuencia, aunque  pueden tener comportamientos que causen daño a otras personas si con esto ellos se benefician.

El cerebro del psicópata

Ted Bundy,Gary Ridgway, Charles Manson, Clifford Olson, Albert Fish, Manuel Delgado Villegas,alias “el arropiero”, Herman Webster Mudgett, Bela Kiss, Javed Iqbal, Richard Chase. Algunos  de estos psicópatas tenían un aspecto poco sospechoso, incluso distinguido, sin embargo asesinaron, violaron y torturaron a todo tipo de víctimas.  Hombres, mujeres y niños, incluso algunos practicaron el canibalismos con los cadáveres de sus víctimas.

Semejantes atrocidades llevan a pensar ¿por qué?, ¿existen diferencias a nivel fisiológico entre los psicópatas y el resto de la población?

  • Una reciente investigación de la Universidad de Wisconsin-Madison ha descubierto que los psicópatas tienen una estructura cerebral bastante diferente al resto.
  • Los investigadores estudiaron las variaciones de las imágenes de los cerebros de los presos  mediante resonancia magnética funcional ( fMRI ) y también DTI, difusión de imagen de tensor.
  • Los resultados podrían ayudar a explicar la impulsividad, la crueldad y el comportamiento antisocial que muestran muchos psicópatas.

La investigación

  • El estudio mostró que los psicópatas han reducido las conexiones entre la corteza prefrontal ventromedial (CPFVM), –la parte del cerebro responsable de los sentimientos como culpa y empatía- y la amígdala, que se relaciona con la ansiedad y el miedo.
  • Los cambios estructurales en el cerebro se confirmaron mediante dos tipos de imágenes cerebrales diferentes.
  • Se usó la Resonancia Magnética funcional (fMRI)  con la que se mostró una menor actividad coordinada en la zona CPFVM del cerebro, así como otra técnica, la DTI o difusión de imágenes de tensor. Con esta técnica se mostró la reducción estructural de las fibras de materia blanca que conectan estas dos áreas mencionadas, la amígdala y la corteza prefrontal ventromedial.
  • Los investigadores compararon los cerebros de 20 presos diagnosticados de psicopatía y otros 20 presos que habían cometido delitos similares pero no fueron diagnosticados de psicopatía.

Según Newman, uno de los científicos: “La combinación de alteraciones estructurales y funcionales  en el cerebro de los psicópatas, nos da una evidencia convincente de que esta disfunción observada  entre la amígdala y el CPVM, es una característica estable en el cerebro de los psicópatas.

Confío en que nuestro trabajo de colaboración arrojará más luz sobre el origen de esta disfunción y las estrategias para tratar el problema.

Visualizan por primera vez la mecánica de las células.

Científicos de la Emory University de Estados Unidos han desarrollado un método de visualización de los movimientos y las fuerzas mecánicas de la superficie de las células. Según publica dicha Universidad en un comunicado, este sistema, que ha proporcionado ya la primera visión detallada de dichas fuerzas a nivel celular y a tiempo real, podría ayudar en un futuro a la detección y el tratamiento de enfermedades relacionadas con las células, como el cáncer.

Uno de los autores de la investigación, el profesor de química biomolecular de la Emory University, Khalid Salaita, explica en dicho comunicado que gracias a su método ahora “se puede medir algo que nunca antes se había medido: la fuerza que las moléculas aplican a otras moléculas, a través de toda la superficie de las células vivas, mientras las células se mueven y realizan sus procesos corrientes”. Además, los investigadores han logrado observar estas fuerzas en una película con transcurso de tiempo.

Todo ha sido posible gracias a una técnica de sensor fluorescente, desarrollada por el propio Salaita en colaboración con los estudiantes Daniel Stabley, Carol Jurchenko y Stephen Marshall.

Salaita explica que “las células están constantemente tirando y empujando de su entorno, e incluso pueden comunicarse unas con otras a través de su mecánica. Una de las formas en que las células usan estas fuerzas se evidencia a partir de las características de la arquitectura de su tejido, pero si queremos comprender realmente cómo funcionan las células, debemos entender la mecánica celular a un nivel molecular”.

Para ello, en primer lugar es necesario medir la tensión aplicada en la superficie celular a receptores celulares específicos, añade el científico. Los receptores celulares son proteínas o glicoproteínas presentes, entre otros rincones celulares, en la membrana plasmática que engloba a las células.

Estas proteínas hacen posible la interacción de determinadas sustancias con los mecanismos del metabolismo celular. Por ejemplo, a los receptores se unen sustancias químicas llamadas moléculas señalizadoras, como las hormonas o los neurotransmisores, para desencadenar una serie de reacciones en el interior de las células.

Primera evidencia directa de las fuerzas celulares

Salaita y su equipo aplicaron su técnica a un receptor específico: el receptor del factor de crecimiento epidérmico o EFGR. Este receptor está implicado en la síntesis de ADN y la proliferación celular, y constituye una de las vías de señalización celular más estudiadas.

Los investigadores cartografiaron concretamente la tensión mecánica ejercida por el EGFR durante los estadios iniciales de la endocitosis, un proceso que consiste en la introducción por parte de la célula de moléculas grandes o partículas en una vesícula, que termina por desprenderse de la membrana para incorporarse al citoplasma.

El momento de la endocitosis registrado fue aquél en el que el receptor celular capta ligandos o señales extracelulares que se unen a los receptores celulares, posibilitando la comunicación celular.

Los resultados obtenidos de este registro demostraron que las células no absorben pasivamente estos ligandos, sino que tiran físicamente de ellos hacia su interior. Este hallazgo supone la primera evidencia directa de la aplicación de fuerza mecánica celular al inicio de la endocitosis.

Características de la técnica

La cartografía de las fuerzas mecánicas celulares resulta importante porque podría ayudar a diagnosticar y a tratar enfermedades relacionadas con los mecanismos celulares. Por ejemplo, se sabe que las células cancerígenas no se mueven igual que las células normales, pero aún no está claro si esta diferencia es causa o efecto de la enfermedad.

Salaita explica que se sabe “que si el EGFR está hiperactivo, se puede producir el cáncer, y que una de las vías de activación del EGFR es a través de la captación de ligandos”. Por tanto, si se pudiera comprender bien cómo las fuerzas mecánicas de los EGFR’s juegan un papel en el desarrollo de esta enfermedad, sería posible diseñar medicamentos destinados a modificar este proceso mecánico y, en consecuencia, a detenerla”.

En los últimos años, se han desarrollado varios métodos para el estudio de los mecanismos de las fuerzas celulares, pero éstos han presentado importantes limitaciones. En el caso de uno de ellos, el de la ingeniería genética, es necesario agrietar y modificar las proteínas celulares, lo que conlleva cambios en el comportamiento de las células y, como consecuencia, resultados de investigación sesgados.Por el contrario, la técnica desarrollada por los científicos de la Universidad de Emory es no-invasiva y no modifica las células. Además, para su aplicación sólo se necesita un microscopio de fluorescencia estándar, en cuyos dos extremos se sitúa un polímero flexible químicamente modificado. Uno de los extremos del polímero lleva un sensor de fluorescencia activo que se une a un receptor de la superficie celular. El otro extremo está anclado químicamente a la platina del microscopio. Cuando se produce una fuerza mecánica en la célula, el polímero se expande y la señal fluorescente de su sensor se activa, aumentando su brillo. La medición de la cantidad de luz fluorescente emitida permite conocer la cantidad de fuerza mecánica ejercida a nivel celular.

Grandes posibilidades

“Esta nueva técnica hará posible la medición de las fuerzas mecánicas de cualquier proteína o molécula individual en la superficie celular, con una resolución espacial y temporal mayor de la alcanzada hasta ahora”, señala Salaita. Con ella, podrían desentrañarse  muchos de los misterios que plantean las células a la biología y a la química: podría saberse cómo avanzan las células cancerígenas cuando un tumor se expande, cómo están implicadas estas fuerzas en la división celular y en la respuesta inmune, o podrían conocerse los mecanismos que permiten a grupos de células cardiacas latir al unísono.

Según Salaita: “nuestro método podría ser aplicado a casi cualquier receptor (celular), por lo que abre una vía para el estudio de las interacciones mecánicas y químicas de miles de receptores asociados a las membranas celulares de las superficies de prácticamente cualquier tipo de célula. Esperamos que la medición de las fuerzas celulares llegue a formar parte del repertorio estándar de técnicas bioquímicas utilizado por los científicos para estudiar los sistemas vivos”. Los resultados de esta investigación han aparecido detallados en la revista Nature Methods.

Para qué sirven los endocannabinoides.

Se han realizado importantes descubrimientos sobre la función fisiológica de los endocanabinoides a partir de los estudios neurofisiológicos publicados independientemente por tres diferentes grupos de investigación en 2001. Se cree que actúan como mediadores sinápticos retrógrados del fenómeno de supresión de la inhibición (DSI) o de la excitación (DSE) provocada por la despolarización.

El DSI es una forma de señal retrógrada rápida de las neuronas postsinápticas hacia las células inhibitorias que las inervan y ocurre predominantemente en el hipocampo o en el cerebelo. El DSE se produce principalmente en las células cereberales de Purkinje, como se evidenció en los estudios con ratas. Estos hallazgos sugieren que los endocanabinoides están involucrados en la modulación rápida de la transmisión sináptica en el SNC por el sistema de señales retrógradas, las cuales influyen sobre la sinapsis en un radio local de 40 µm de diámetro y causan efectos supresores sobre la liberación de neurotransmisores -tanto inhibitorios como excitatorios- que persisten por décimas de segundo. De este modo, parecen ejercer una función en el control de los circuitos neurales, especialmente en el cerebelo y el hipocampo. Los canabinoides exógenos no pueden remedar los efectos de los canabinoides endógenos debido a que causan una activación de larga duración de los receptores CB1 en todas las regiones cerebrales, de modo que su efecto global es producir una inhibición persistente de la liberación de neurotransmisores de las terminales nerviosas que expresan los receptores CB1 y, como consecuencia, ocluyen temporariamente y evitan los fenómenos DSI y DSE.



Efectos de los canabinoides sobre las funciones del SNC.

Control psicomotor

Debido a que los receptores CB1 se expresan en altas densidades, principalmente en los ganglios basales y el cerebelo, los canabinoides ejercen efectos complejos sobre la función psicomotora. En efecto, los receptores CB1 se expresan en las neuronas gabaérgicas del cuerpo estriado y abundan en las regiones que contienen los axones terminales de estas células (globo pálido, núcleo endopeduncular y sustancia negra reticulada), así como en las terminales de las neuronas glutamatérgicas desde el núcleo subtalámico al globo pálido, núcleo endopeduncular y sustancia negra reticulada. Se cree que los canabinoides inhiben la liberación de GABA en el cuerpo estriado y de GABA y glutamato en los otros núcleos. Algunos autores sugirieron que la función principal del sistema endocanabinoide sería inhibir la liberación tónica del glutamato en la sustancia negra y regular los niveles de actividad motora basal. Los canabinoides exógenos pueden suprimir la liberación de GABA en la sustancia negra, lo que produce la desinhibición de las señales inhibitorias hacia la vía talamocortical, con la consiguiente inhibición del movimientoTodavía no se ha aclarado cuánto de los efectos de los canabinoides sobre la función motora se deben a sus acciones sobre el cerebelo, aunque es probable que los ejercidos sobre la postura y el equilibrio se realicen en esta región, ya que hay gran cantidad de receptores CB1 próximos a los impulsos inhibitorios gabaérgicos o excitatorios glutamatérgicos hacia las células de Purkinje. Hay evidencia anecdótica acerca de que la cannabis puede aliviar el dolor muscular y la espasticidad en los pacientes con esclerosis múltiple.

Efectos sobre la memoria

Uno de los efectos mejor establecido de la intoxicación aguda con cannabis en el hombre es el deterioro en la memoria reciente. El sitio probable para estas acciones es el hipocampo, especialmente en las terminales de un subgrupo de interneuronas gabaérgicas que también contienen el neuropéptido colecistoquinina. También, los receptores CB1 se expresan en bajas concentraciones en las células piramidales glutamatérgicas. De esta manera, los canabinoides pueden inhibir la liberación de GABA y glutamato en los circuitos del hipocampo.

Efectos sobre la neocorteza

Al igual que en el hipocampo, la mayoría de las interneuronas corticales que expresan altos niveles de CB1 son gabaérgicas y contienen colecistoquinina. Los estudios de los efectos de los canabinoides sobre las habilidades perceptuales produjeron resultados disímiles. Mientras los consumidores a menudo comunican una mejoría subjetiva en la percepción visual y auditiva, los ensayos de laboratorio en general no demostraron cambios en la percepción. En cambio, un efecto subjetivo que sí se confirmó en los estudios de laboratorio es la sensación de que el tiempo pasa más rápido que el tiempo real. Aunque algunos ensayos demostraron signos leves de deterioro cognitivo en los consumidores crónicos de cannabis, hay poca evidencia de que sean irreversibles o se acompañen de neuropatología producida por drogas. Además, parecen asociarse con el consumo importante y a largo plazo y es poco probable que los experimenten aquellos que utilizan cannabis en forma recreativa.

Efectos hipotalámicos sobre el control del apetito

Ensayos clínicos controlados demostraron que el THC tiene efectos beneficiosos al contraponerse a la pérdida de apetito y la reducción de peso de los pacientes con sida con síndrome de impregnación; ésta es una de las indicaciones médicas por la cual la droga obtuvo la aprobación oficial en EE.UU. El THC también estimula la ingesta alimentaria en animales y el efecto es específico para alimentos dulces o con alto contenido graso. Estos resultados sugieren que la cannabis puede tener una función reguladora sobre la ingesta alimentaria y el peso corporal. Se postuló una relación recíproca entre los endocanabinoides hipotalámicos y la leptina, hormona supresora del apetito.

Efectos antieméticos y analgésicos

La capacidad del THC y del canabinoide sintético nabilona para controlar las náuseas y vómitos secundarios a quimioterapia constituye otra indicación médica para el uso de estas drogas. Sin embargo, la ventana terapéutica estrecha entre el efecto antiemético y las posibles reacciones adversas torna dificultosa su utilización; además, el advenimiento de los antagonistas de los receptores de 5HT3 más eficaces y seguros los hace menos atractivos.

La administración sistémica del THC y los canabinoides sintéticos produce efectos antinociceptivos y antihiperalgésicos en modelos animales de dolor agudo e inflamatorio. Evidencias experimentales con ratones sugirieron que no todos los efectos antinociceptivos son mediados por receptores CB1, sino que podría haber una interacción con los opioides. El THC y la morfina actuarían en forma sinérgica y su acción puede bloquearse por los antagonistas rimonabant o naloxona.

Los canabinoides como tóxicos y drogas de dependencia.

A pesar de ser ilegal, la cannabis es una de las drogas más ampliamente utilizadas. La experiencia es altamente variable de acuerdo con la dosis, el ambiente y la expectativa del consumidor. La experiencia de plenitud es precedida por una etapa transitoria de sensaciones de estremecimiento u hormigueo en el cuerpo y la cabeza y vértigo. Se caracteriza por una rapidez de asociaciones mentales y sentido del humor, algunas veces descrita como euforia. Los usuarios en general se sienten relajados y calmos, en un estado de ensoñación, desconectados del mundo real. Los sujetos intoxicados a menudo demuestran dificultades en mantener una conversación coherente y pueden tener fantasías o soñar despiertos. También se refieren somnolencia y sensaciones de aumento de la percepción, del apetito y distorsión del sentido del tiempo. Los efectos adversos comunicados incluyen alteraciones en la memoria, paranoia y falta de motivación. Se conoce poco acerca del mecanismo cerebral involucrado en la sensación de euforia, aunque algunos creen que puede deberse a la interacción con los receptores CB1 del área límbica situados en las interneuronas gabaérgicas que contienen colecistoquinina. Otros autores lo atribuyen a la activación selectiva dopaminérgica del núcleo accumbens, en forma similar a la provocada por heroína, cocaína, anfetamina y nicotina. Los efectos tóxicos son claramente mediados por los receptores CB1.

Neuromarketing.

Empresas, políticos y marcas recurren cada vez más a esta rama de la neurociencia que estudia las respuestas cerebrales y fisiológicas del cuerpo. Se convirtió en el centro de atención por su capacidad para conocer cómo se toman las decisiones.

¿Por qué una persona compró diez pares de zapatos en un mes; o qué hizo que en Estados Unidos, los electores sometan a Barack Obama a la peor derrota desde que llegó al gobierno? Preguntas tan opuestas como difíciles de responder se han convertido hoy en el centro de atención del Neuromarketing, una rama de la ciencia que avanza cada vez más para conocer cómo funciona el cerebro.

Sus descubrimientos son suficientes para justificar su éxito, después de estudiar y registrar con escáneres las respuestas cerebrales y fisiológicas del cuerpo, como la aceleración del pulso, temperatura, respuesta de la piel, el tono muscular y otras variables.

Debido a los avances, las compañías lo están utilizando para afinar comerciales y presentaciones de productos.

“La mayor parte de las decisiones de consumo se dan en el subconsciente y el neuromarketing se encarga de estudiar las razones de por qué compramos”, indicó Jaime Romano Micha, neurocientífico y fundador de la empresa Neuromarketing, al diario El Economista.

Por otro lado, algunos expertos confirmaron que esta tendencia también se está aplicando a la política y puede ser útil para ver si el tono de voz, la postura o el discurso de un candidato llega de forma efectiva a los electores.

La ventaja de este tipo de análisis es que los científicos pueden ver las respuestas reales de las personas.

Por ejemplo, si alguien cocina y lo hace horrible, y la persona que lo prueba dice que es rico para no quedar mal, al estudiar directamente las respuestas fisiológicas no podrían mentir porque quedarían en evidencia.

Estrategias

Las compañías especializadas en este estudio, como el caso de la dirigida por Néstor Braidot en la Argentina, recomiendan diferentes técnicas para lograr los objetivos.

Una de ellas es emplear recursos que despierten el sentido del olfato, ya que el 75% de la emoción del ser humano se basa más en este sentido y esto  condiciona una compra, según los expertos.

Por ejemplo, el lobby del hotel Le Meridièn, en la India, huele a libros antiguos y pergamino, ambos aromas asociados a nuevas experiencias culturales y conocimientos.

Otro caso es el de los restaurantes, lo que hacen algunos establecimientos es dejar, por descuido, cajas de mercancía cerca de donde pasan los clientes, así al cerebro de los comensales llega la señal de que los alimentos son frescos. Otro ejemplo son las aerolíneas al advertir que hay pocos asientos libres, lo que sugiere escasez y precio bajo.

Por otro lado, explicaron que la decisión de compra se da de forma inconsciente, por eso no se pueden evitar ciertos “desbordes” y es mejor pensar antes de consumir.

Elecciones

La influencia del neuromarketing en los procesos electorales también estaría demostrada.

De acuerdo a Darryl Howard, consultor de dos de los republicanos vencedores de las últimas elecciones del pasado 2 de noviembre, asegura que durante la estrategia de la campaña se aplicó el neuro-marketing a la hora de crear mensajes para los spots de televisión, correo directo y los discursos del Senado.

“Hemos medido todos los aspectos, los argumentos, el tipo de lenguaje utilizado, las imágenes mostradas y la música. Analizando todos estos factores hemos podido identificar los datos específicos que pueden atraer o provocar el rechazo de los votantes”, explicó a Puro Marketing.

En este sentido, Howard señala que las técnicas que se utilizan no son invasivas e incluyen el análisis de las respuestas de la piel, las pupilas o los músculos.

Por otro lado, los expertos y estudiosos de las neurociencias y el neuromarketing que han investigado los efectos que la publicidad ejerce sobre el cerebro humano con el objetivo de poder llegar a predecir las conductas del consumidor, han constatado de la importancia y existencia de esta consciencia colectiva, como un factor determinante a la hora de identificar los hábitos y nuevas tendencias sociales.

La técnica

El funcionamiento del Neuromarketing se da a través de diferentes técnicas, que permiten medir  la actividad cerebral. Algunas de ellas son:

* Encefalografía (EEG)
* Resonancia Mágnetica Funcional (fMRI)
* Magnetoencefalografía (MEG)
* Tomografía de Emisión de Positrones (PET)

Así, las “respuestas” de los entrevistados a distintos estímulos (por ejemplo, anuncios publicitarios) son leídas directamente de su actividad cerebral.

Las neurociencias permiten, por este método, averiguar que niveles de atención está prestando los sujetos analizados a un anuncio segundo por segundo y plano por plano. De este modo se pueden tomar decisiones como por ejemplo retirar un determinado plano del anuncio final o añadir una secuencia adicional.

También pueden medirse otros muchos conceptos, como la activación del sujeto o su estado emocional cuando aparece el producto en pantalla.

De esta forma, las técnicas neurocientíficas permiten obtener información sobre procesos mentales que no se perciben de manera consciente. Se estima que el 85% de las decisiones las tomamos de manera subconscientes y que sólo un 15% son decisiones realmente conscientes.

La mayoría de nuestras decisiones de compra están mediadas por estímulos subconscientes que ningún sujeto verbalizará en un estudio con técnicas convencionales.

Más pruebas de que el MDMA podría aliviar el TEPT.

Doctores británicos quieren repetir los hallazgos de un reciente estudio estadounidense que mostraba que el MDMA puede ser increíblemente útil en el tratamiento del estrés postraumático.  Y es que los investigadores creen que un buen número de drogas ilegales actualmente, como la LSD o los hongos mágicos, pueden ser de utilidad para los sucesos traumáticos.

“Muchos fármacos con potencial terapéutico han sido negados a pacientes e investigadores, debido tan solo a la política anti-droga”, dice David Nutt, el polémico psicofarmacólogo inglés. “Las drogas han sido prohibidas por un vano intento de evitar que los jóvenes lleguen a ellas, pero nadie pensó en las consecuencias negativas de esa prohibición“.

Los investigadores estadounidenses, en Carolina del Sur, analizaron a 20 personas con traumas infantiles, a los que se les administró MDMA en combinación con la psicoterapia. El 83% de dicho grupo se curó en dos meses, al contrario del 24% que se curó en el grupo control. “Yo esperaba que fuese eficaz, pero nunca hubiese imaginado que el resultado estadístico fuera tan contundente, llegando a esas cifras. Esa fue la guinda del pastel”, dijo Michael Mithoefer, el psiquiatra que anunció estos resultados en 2010.

Mithoefer llevó a cabo el estudio junto a su mujer, Ann. Éste tiene un defecto especial, y es que 20 individuos no es una muestra suficientemente representativa. 19 de los 20 participantes fueron víctimas de abusos infantiles, que experimentaron síntomas de estrés postraumático grave a lo largo de unos 20 años; tan solo uno de ellos era un combatiente veterano. Todos los que respondieron al tratamiento, pudieron sentir que la sintomatología desapareció por completo después de ocho semanas.

“Las personas con este trastorno a menudo evitan los factores que les recuerdan los sucesos que provocaron el trauma, sintiéndose emocionalmente desconectados, por lo que son incapaces muchas veces de recibir apoyo de su entorno inmediato. Todo esto contribuye al desarrollo y mantenimiento de la enfermedad. Uno de los objetivos durante la terapia de exposición es la de recordar experiencias angustiosas, y al mismo tiempo, estar conectado al presente”.

De esto se hacía eco en las declaraciones de Mithoefer: “Curiosamente, varias personas dijeron después de la sesión: “No sé por qué llaman a esto éxtasis”, porque no era una experiencia extática. Estaban revisando el trauma. Fue muy difícil y doloroso, pero el MDMA les dio la sensación y la fuerza para que pudieran hacerlo. 

Concretamente, se reduce el miedo de recordar eventos traumáticos en la terapia. “Lo más reconfortante es saber que ahora puedo manejar sentimientos difíciles sin sentirme abrumado”, decía un paciente.

David Nutt y su colega Ben Sessa quieren realizar una prueba similar, pero según ellos, “con un montón de neuroimagen”. Hasta ahora los investigadores han hecho muy pocos escáneres cerebrales en las personas bajo las influencias del MDMA, precisamente porque la droga es ilegal.

Sin embargo, los sorprendentes resultados y la reciente demanda para el tratamiento del TEPT en Gran Bretaña y EEUU podría abrir un nuevo capítulo en el estudio clínico de los alucinógenos, el consumo de los cuales, en los gobiernos occidentales está tipificado como delito, tan solo por el impulso que cobró la guerra contra las drogas en las décadas 60′ y 70′.

Orgasmo femenino.

El cuerpo de la mujer, durante siglos, ha sido el gran desconocido. Una belleza que a pesar de haber sido constantemente explotada en diferentes áreas de nuestra sociedad, a día de hoy sigue manteniendo el mismo poder gráfico ante los ojos. Y es que el cuerpo femenino además de ser un misterio para muchos hombres, es una fuente de frustración para muchas mujeres.

Pero Kayt Sukel, reportera de la revista especializada New Scientist, estaba decidida a ayudar a terminar con los misterios clitorianos, por lo que decidió colaborar con los investigadores de la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey, e intentar identificar aquellos mecanismos subyacentes a la excitación sexual, para intentar, de esa forma, conocer a mayor profundidad el comportamiento del cerebro femenino durante el orgasmo. Para ello, Barry Komisaruk, líder de la investigación, le pidió a la reportera de Newscientist, que se tocara el clítoris durante tres minutos y, luego, imaginara qué estaba haciendo. El resultado sorprendió a los allí presentes: más de 30 áreas del cerebro se activaron, tanto en el contacto real, como en el momento que estaba fantaseando con su imaginación. La única distinción fue que el cerebro de Sukel mostró una mayor actividad cuando esta tan solo imaginó el contacto de su sexo, que cuando se estaba masturbando de verdad.

Según Komisaruk, quién ha investigado durante los últimos años la relación entre orgasmo y cerebro mediante la corteza prefrontal (PFC), esta zona de nuestro preciado órgano está relacionada con la imaginación, el control de impulsos, la toma de decisiones o la conciencia. Al parecer, algo que no se había descubierto hasta ahora es que el orgasmo femenino se produce en la corteza prefrontal, zona que sorprendentemente se activa igual en aquellos que pueden alcanzar el orgasmo solamente fantaseando. Los científicos se preguntan ahora si el PFC podría estar jugando un papel clave en la creación de una respuesta fisiológica de la imaginación.

Pero este estudio, no solo ha descubierto que existe más de una forma para la mujer de llegar al orgasmo, sino que revela un nuevo tipo de conciencia que podría conducir a tratamientos para el dolor. Según los investigadores, el orgasmo podría ser un gran analgésico y si se analizan con un estudio de activación cerebral aquellas zonas involucradas que lo provocan, se podría encontrar una nueva forma con la que poder llevar el dolor.

El caso es que estudios anteriores llevados a cabo por Janniko Georgiadis y sus colegas de la Universidad de Groningen, Holanda, en el que tomaron un procedimiento similar en el que las mujeres eran estimuladas por sus parejas, encontraron que esa misma región del cerebro se encontraba “apagado” durante el orgasmo. Esto podría sugerir que se alcanza un orgasmo con una pareja cuando la mujer “se deja ir” y llega a un “estado alterado de conciencia” , según afirma el investigador principal.

Y precisamente es la incapacidad para dejarse llevar por lo que algunas mujeres no pueden alcanzar el clímax, otra de las buenas ayudas que podría presentar los resultados de esta investigación.

A pesar de los intentos de llevar a cabo estudios como este en hombres, ha sido imposible por problemas técnicos. Los orgasmos de los hombres son mucho más cortos. Además, nos sorprenderíamos de saber lo poco que usan los hombres el cerebro durante las relaciones sexuales.

Bisturí contra las obsesiones.

Lavarse compulsivamente las manos o coleccionar objetos de forma patológica ya tiene tratamiento en el quirófano. Surte efecto en la mitad de las personas con estos problemas. La operación consiste en colocar una batería en el pecho que proporciona energía a unos electrodos situados en el cerebro. Mediante la estimulación eléctrica se activan tres dianas: la cápsula interna y los núcleos acúmbeo y subtalámico. “Son las áreas donde la estimulación tiene un efecto positivo sobre el trastorno obsesivo compulsivo”, según Juan Antonio Barcia, jefe de Neurocirugía del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. No obstante, antes de operar, se prueba el resto de opciones terapéuticas.

La introducción de la estimulación profunda “ha mejorado la percepción de la cirugía psiquiátrica por parte de psiquiatras, neurocirujanos y por la propia sociedad, ya que antiguamente esta se centraba en provocar lesiones para tratar las enfermedades”, explica Juan Antonio Barcia.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 53 seguidores