Archivos Mensuales: febrero 2012
Primera demostración experimental de los efectos multi-potencialmente cancerígenos del Aspartamo.
El Cesare Maltoni Cancer Research Center de la Fundación Europea Ramazzini ha llevado a cabo un bioensayo a largo plazo sobre el aspartamo (APM), un edulcorante artificial ampliamente utilizado, con código E-951, lo veréis en la mayoría de productos “sin azúcar”. APM se administró junto con los alimentos a ratas Sprague-Dawley de 8 semanas de edad,(100-150/sexo/grupo),en concentraciones de 100.000, 50.000, 10.000, 2.000, 400, 80, ó 0 ppm. El tratamiento duró hasta la muerte natural, momento en el
que todos los animales muertos se sometieron a la necropsia completa. La evaluación histológica de las lesiones patológicas y de todos los órganos y tejidos recogidos se llevó a cabo rutinariamente en cada animal de todos los grupos experimentales. Los resultados del estudio muestran por primera vez que el APM, en condiciones experimentales, causa a) una mayor incidencia de tumores malignos, animales portadores de una tendencia positiva significativa en los machos (p ≤ 0,05) y en hembras (p ≤ 0,01 ), en particular las hembras tratadas con 50.000 ppm (p ≤ 0,01); b) un aumento de linfomas y leucemias, con una tendencia positiva y significativa, tanto en machos (p ≤ 0,05) como en hembras (p ≤ 0,01), en particular en lashembras tratadas con dosis de 100.000 (p ≤ 0,01), 50.000 (p ≤ 0,01), 10.000 (p≤ 0,05), 2000 (p ≤ 0,05), ó 400 ppm (p ≤ 0,01); c) una incidencia estadísticamente significativa, con una tendencia positiva significativa (p ≤ 0,01), los carcinomas de células transicionales de la pelvis renal y del uréter y sus precursores (displasias)en lashembras tratadas en 100.000 (p ≤ 0,01), 50.000 (p ≤ 0,01), 10.000 (p ≤0,01), 2.000 (p ≤ 0,05), ó 400 ppm (p ≤ 0,05), y d) un aumento en la incidencia de los schwannomas malignos de los nervios periféricos con una tendencia positiva (p≤ 0,05) en los machos.
Los resultados de este experimento indican que el APM es un agente cancerígeno multipotencial, incluso en una dosis diaria y peso corporal 20 mg / kg, mucho menor que la actual ingesta diaria admisible. Sobre la base de estos resultados, urge una reevaluación de las presentes directrices sobre el uso y consumo del APM.
Estudio completo: http://ehp03.niehs.nih.gov/article/fetchArticle.action?articleURI=info:doi/10.1289/ehp.8711
Tenemos dos cerebros: En la cabeza y en el estómago.
Leyendo Inteligencia digestiva (La Esfera de los Libros) me entero de que la capacidad de mi estómago de generar ácido clorhídrico puede llegar a niveles industriales, mi zumo gástrico puede disolver un trozo de metal, y el plástico en pocas horas. Me entero de que tenemos un “estado microbiano” inteligente con sus reglas y divisiones sociales en las entrañas. “Por lo menos 400 cepas que necesitan comer y que producen sus subproductos beneficiosos o tóxicos y pueden ayudarnos a elevar nuestras defensas o bajarlas”. En su clínica de salud digestiva de Madrid y su consulta en Barcelona (www.inteligenciadigestiva.com) Matveikova enfoca los problemas digestivos con una visión holística.
Mi estómago es inteligente?
Absolutamente, es una red extensa de neuronas (100 millones) interconectadas.
¿Un segundo cerebro?
Sí, su estructura neuronal posee la capacidad de producir y liberar los mismos neurotransmisores, hormonas y moléculas químicas que produce el cerebro superior.
¿Mi barriga tiene emociones?
En nuestro sistema digestivo se produce y almacena el 90% de la serotonina de
nuestro cuerpo; su función es esencial: absorción, aporte nutricional y movimientos musculares. Es la misma serotonina que en un 10% se crea en nuestro cerebro superior y de la que depende nuestro bienestar.
¿La famosa hormona de la felicidad la tenemos en el estómago?
Sí, por eso debemos escuchar más al sistema digestivo. De cómo sintamos nuestras tripas depende nuestro ánimo. Si aprendemos a escuchar sus señales estaremos más sanos, perceptivos y equilibrados.
¿Desde la digestión podemos influir en nuestras emociones?
Hay una relación continua de intercambio de información entre los dos cerebros. Un ejemplo: un estreñimiento crónico puede suponer una falta de serotonina, nos convierte en pesimistas y baja la libido.
Entonces, si cuidas tu estómago puedes mejorar tu estado de ánimo.
Absolutamente. Si empiezas a reconectar, sentir, entender lo que te sienta mal, ser consciente de lo que comes y cómo, en quince días notas un cambio. La gente que escucha sus tripas, se hace masajes y sabe comer, transmite más equilibrio, comprensión, paciencia y son más intuitivos.
¿…?
Si mimamos y relajamos el abdomen nuestras neuronas estomacales producen benzodiacepinas, las moléculas que usamos como ansiolíticos para relajar e inducir el sueño y para descontracturar músculos.
¿Y si no lo relajamos?
Hay muchas sustancias químicas que nosotros producimos y que si no somos capaces de liberar, manifestamos depresión, ansiedad o cansancio crónico.
Pues dígame como liberarlas.
Empezando con pequeños cambios: comer bien y con paz. Ir al baño sin prisa, unos 15 minutos. Nuestro intestino se mueve un centímetro al minuto, es una ola de movimiento muscular lenta, tranquila y equilibrada, hay que respetarlo.
De acuerdo.
Es muy beneficioso hacer un automasaje en la tripa, movimientos muy suaves empezando por el lado derecho y avanzando en el sentido de las agujas del reloj; eso relaja el sistema digestivo. Hacer diariamente diez minutos de estiramientos.
Qué más.
A media tarde, cuando aparece el cansancio, respirar con la barriga durante diez minutos. Un vaso de agua caliente en ayunas con unas gotitas de limón o menta activa la función muscular del estómago, vesícula e intestino. De vez en cuando un fin de semana de depuración a base de batidos de verduras es aconsejable. Y ejercicio regular.
Del sistema digestivo también depende nuestra piel.
Nuestro sistema digestivo representa el 70% de las defensas. Si uno come mal, tiene mucho estreñimiento o gastroenteritis, infecciones, o toma muchos
antibióticos, se trastorna todo el tráfico, es decir la función de filtrar, defender, eliminar y absorber.
Entiendo.
Cuando este sistema depurativo, el más grande del cuerpo, funciona mal, otro órgano, como la piel, coge su función. Las consecuencias son dermatitis, psoriasis, acné, piel atópica, manchas… síntomas cuyo origen en un 80% es intoxicación interna.
¿Alimentarse mal envejece?
Hay una conexión directa entre el envejecimiento precoz y procesos degenerativos tanto de piel y articulaciones con la salud del estómago.
¿Con qué en concreto?
Ya lo estudió Iliá Mechnikov, premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1908, la fermentación pútrida en el intestino es la razón principal del envejecimiento precoz. Y el estreñimiento y la putrefacción proteica están vinculados al desarrollo del cáncer y a los procesos degenerativos sistémicos prematuros.
¿Tiene arreglo?
Si la célula esta bien nutrida e hidratada y mantiene adecuadamente el proceso de eliminación y desactivación de las toxinas y de los radicales libres, puede estar joven y activa durante mucho tiempo.
¿Hay que lavar el intestino?
Con la vida que llevamos (sedentaria, estresada, alimentación cuya calidad no está muy controlada…) no eliminamos todo lo que ingresamos y por tanto absorbemos toxinas, sufrimos putrefacción, inflamación, intoxicación y bajan las defensas. La hidroterapia de colon una vez al año es muy recomendable.
¿Algún otro consejo?
Yo recomiendo a mis pacientes que de vez en cuando, durante un mes, retiren de su dieta trigo, azúcar, lácteos y alcohol; y fuera cereales, salvo arroz, avena y algo de centeno. El 80% de los pacientes que trato resultan ser intolerantes al trigo. Descansar del trigo es una manera de purificarse.
http://batorouge.wordpress.com/2012/02/10/tenemos-dos-cerebros-el-de-la-cabeza-y-el-del-estomago/
El maltrato infantil, también llamado “Método Estivill”.
Me desvío un poco de los asuntos tratados comúnmente en este espacio, aunque sin distanciarme mucho de todo lo que concierne a salud. Y es que mi asombro es mayúsculo al ver en varios medios de comunicación, aún hoy en día, en el año 2012, defender o promocionar el “método Estivill”, una copia de tantos otros basados en lo mismo, pero que este buen señor se apropió hace ya unos años, quizá por aburrimiento quizá por llenar un bolsillo vacío, eso no lo sabemos.
En esta vida un cierto grado de codicia puede ser positivo, sin embargo, cuando ésta cruza el límite de tu persona y empieza a afectar a otros, es decir, cuando se priorizan tus posesiones o tu prestigio en detrimento de la salud de otros, ahí ya podemos hablar de psicopatía, perversión, o de ignorancia, en el mejor de los casos.
Veamos pues lo que nos vende este hombre con cara de santo. “Su” método, que por otra parte, sobra decir que no ha sido probado
científicamente (probablemente porque esta práctica choca con la ética humana y científica), consiste en dejar llorar al bebé en períodos cada vez más espaciados, hasta que éste “aprenda” a dormir solo. En otras palabras, que aprenda que nadie va a hacerle caso, que sus necesidades no son merecedoras de atención (esto puede generar una baja autoestima).
Desde el principio, el niño se queda solo, por primera vez tiene miedo ante la idea de que sus padres no están y ante cómo afrontará esa nueva experiencia. La alarma se activa. A partir de ese momento se ponen en marcha los sistemas más arcaicos de respuesta a la alarma: el sistema HHA (hipotálamo-hipofisario-adrenal). En principio, nuestro cuerpo se debe preparar para lo peor (escapar o pelear), por ello la amígdala (una parte de nuestro cerebro emocional) envía mensajes para que se active todo un sistema hormonal capitaneado por la adrenalina.
Estas oleadas de sustancias químicas en el cerebro son la causa de la reducción de la producción normal de serotonina y de la insensibilización de la amígdala. Esto se relaciona con la depresión y con la pérdida de oportunidades de desarrollar la confianza, la empatía y la autoestima. Además, un bajo nivel de serotonina es el indicador más importante de violencia en animales y humanos, ya que actúa como inhibidora de la conducta.
Solo adjunto la opinión de uno de los profesionales que alertan de la peligrosidad de estas prácticas, que se pueden leer en este enlace, en este caso de la psicóloga P. Trautmann. “En el ámbito de la psicología y la psicopatología evolutiva hay evidencia más que suficiente de que el hecho de dejar llorar a un bebé, sin darle respuesta, es nocivo para su desarrollo, no solo emocional sino también cognitivo. Un libro (que en alemán se titula “Gelernte Hilflosigkeit” algo así como “Desamparo aprendido”) plantea que los niños a los que se deja llorar y llorar aprenden que ellos no pueden generar una respuesta de su medio ambiente, algo así como que a nadie le interesan sus necesidades e insatisfacciones y que están solos frente al mundo; que nadie puede ayudarlos. Como se imaginarán ¡esto no puede ser bueno para el desarrollo psicológico de los niños! En un estudio sobre la interacción madre-hijo en el que participé, pudimos ver que los niños que presentaban un mayor nivel de desarrollo cognitivo y socio-emocional tenían mamás muy reactivas (es decir que reaccionaban a la mas mínima señal de los niños).”
Lo más chocante de todo este asunto es que Estivill, siempre que explica “su” método, pone un énfasis hipócrita en que estamos haciendo esto porque queremos a nuestro hijo. Si quisiéramos a nuestro hijo, señor Estivill, cosa que se presupone, no hace falta que se lo diga a ningún padre o madre, lo primero que haremos será dormir con él en la misma habitación, por ejemplo (hay cunas especiales para acoplarlas a la cama), ya que si llora cuando se queda solo es porque se lo dice su biología, su instinto. Si un niño se quedaba solo en un rincón hace 10.000 años, lo más probable es que muriera, por frío o por profusas adversidades del entorno, por tanto el llanto no es más que un mecanismo de supervivencia para asegurar la constante atención de los progenitores, la cual asegura el bienestar y la satisfacción de sus necesidades fisiológicas. Pero bueno, es probable que esto no lo sepa el señor que se de por aludido, pues apuesto por la tercera de las opciones que apuntaba al principio para la génesis de este método.
No olvidemos que esta sociedad ya es un sitio bastante complicado en el que crecer, a contra-natura muchas veces, así que no pongamos más de nuestra parte con prácticas perjudiciales de este tipo.
Científicos pueden ver en tu rostro lo que te sucedió en la infancia.
Es parte de las más fundamental intuición humana que lo que le sucede a una persona de alguna manera se queda grabado en su rostro —a menos de que se haga un pacto con fuerzas ocultas como en el caso de Dorian Gray. La forma en la que experimentamos y vemos el mundo acaba siendo la forma en la que nos vemos. Esta intuición, que por una parte denota un simple orden de causalidad, parece haber sido confirmada por la ciencia.
Científicos de la Universidad de Edimburgo descubrieron una correlación entre la simetría facial —analizando diferentes facciones— y factores como la privación de atención, el estrés y la mala nutrición sufrida en la infancia.
“La simetría en el rostro es pensada como la marca de lo que se conoce como estabilidad en el desarrollo —la habilidad del cuerpo de
soportar el estrés ambiental [factores estresantes]— y no ser desviado de su camino de desarrollo”, dijo el profesor Ian Deary al diario Telegraph.
La investigación buscaba saber si la simetría facial registraba los factores de estrés infantil a lo largo de la vida, para lo cual se estudiaron 292 personas de 83 años de edad de los cuales se contaba con información de toda su existencia. El estudio pudo comparar la simetría facial de los participantes con cuestiones como su estatus social de niños, la profesión de sus padres, qué tantas personas había en su hogar, si tenían un baño interno o externo y muchos otros factores.
El estudio sugiere que la relación entre la simetría facial y la clase social fue más marcada entre los hombres y podría estar ligada a los resultados de otras investigaciones que han encontrado que las personas con rostros más simétricos son considerados como parejas más atractivas, acaso proporcionando una señal a la parte inconsciente de la biología humana de que una persona simétrica tendrá mejor salud a lo largo de su vida.
Por otro lado el estudio permite especular sobre varias cuestiones muy interesantes. Viene a la mente primero la noción ampliamente difundida por Freud de que la infancia es destino y de que existe una especie de determinismo en lo que nos sucede tempranamente que nos acompañará como una infraestructura psíquica difícil de modificar por el resto de la vida. Aunque es cierto que el estudio aquí comentado no señala que estas “asimetrías” grabadas en el rostro por la infancia sean indelebles.
También invita, de una manera un poco más licenciosa, a jugar con la idea de que el ser humano es un holograma, como se puede extrapolar de la la teoría cuántica de David Bohm del Orden Implicado, en la que este genial físico expone que el universo entero es un organismo en que cada parte contiene la totalidad de la información, de tal manera que en una partícula están entrelazadas todas las partículas y todos los procesos que jamás se han llevado a cabo. Esto puede ser visto en el hecho de que para reconstituir a un ser vivo no hace falta más que un molécula de su ADN —en ella yace la información de todas sus células. Y acaso algo así ocurre en el hombre: con solo ver sus ojos, la simetría de su rostro o alguna otra facción, es posible, para quien sepa “leer”, acceder a toda su información, como si la cara fuera una grabadora holográfica.
El chamán huichol y la ceremonia de la lluvia.
En los primeros años de nuestra permanencia en Big sur habíamos tomado contacto con Prem Das, un joven de San José que se había parado en Esalen para vender productos de artesanía de los indios huicholes, habitantes de la parte norte del centro de México. Los objetos se inspiraban en las visiones psiquedélicas de los huicholes durante las ceremonias del peyote y consistían en refinados bordados que representaban temas mitológicos, animales tallados en madera, flechas para la oración y calabazas decoradas con intricados dibujos hechos de pequeñas perlas, los ojos de Dios. También había camisas ricamente bordadas, pantalones, vestidos, cinturones y pulseras. Prem Das vivía en México en una aldea huichol, cerca de Tepic, la capital del estado de Nayarit, y estaba haciendo el aprendizaje con Don José Matsuwa, un extraordinario chamán centenario.
Como llegamos a saber después, Prem Das tenía una historia espiritual muy interesante. A los once años había participado en un estudio del Laboratorio de investigación hipnótica de la Stanford University dirigida por Ernest R. Hilgard. Aunque Hilgard solo estuviese estudiando la susceptibilidad a la hipnosis de los niños, durante una sesión Prem Das tuvo una poderosa experiencia mística que despertó en él un profundo interés hacia la búsqueda espiritual. Antes de los 20 años fue a India y estudió Agni Yoga con Haridas Baba, guru conocido, entre otras cosas, por haber hecho el voto de silencio. Fue Haridas Baba quien le dio el nombre de Prem Das.
De vuelta a EEUU, Das, en el transcurso de su visita a Tepic, vio una tela pintada huichol que representaba el viaje del chamán (el mara’akame) al reino solar. El recorrido del chamán sobre la pintura estaba indicado por siete flores que a Prem Das le recordaron el sistema de los chakra en el yoga. Fascinado por lo que había visto, decidió localizar el lugar de procedencia de la pintura, convencido de que quien lo hubiese hecho debía de tener un sistema de creencias parecido al del Kundalini Yoga. Su búsqueda lo llevó a la aldea huichol, donde descubrió a Don José, que lo aceptó como aprendiz. El principal vehículo espiritual de los huicholes y el instrumento primordial de
enseñanza de Don José era la ingesta de Peyote, un cactus psiquedélico cuyo nombre botánico es Lophophora Williamsii o Anhalonium Lewinii.
Prem Das nos describió la trágica situación de los indios huicholes. Esta población, descendente de los aztecas, vivía en pequeñas comunidades desperdigadas a lo largo de los cañones y los valles de la Sierra Madre en los estados de Jalisco y Nayarit, alimentándose de los productos de la tierra, cultivando cereales, legumbres y pimientos chili sobre las empinadas pendientes de las montañas. Los huicholes eran testigos y guardianes del antiguo pasado prehispánico. Se hacían llamar Wixalika, o Sanadores, y creían que un cierto tipo de ceremonia era esencial para curar la tierra y preservar el equilibrio en la naturaleza. Los huichol habían resistido con éxito la invasión de los conquistadores españoles y ahora intentaban mantener viva su cultura a pesar de la creciente invasión de los vecinos mexicanos.
En 1970, el gobierno mexicano, decidido a integrar las poblaciones indígenas a su sociedad, abrió escuelas, clínicas y centros de agricultura para introducir a los huicholes en los nuevos modos de vida. También se construyeron nuevas pistas de aterrizaje para permitir a los turistas y funcionarios gubernamentales llegar con pequeños aviones a los lugares más remotos de la Sierra. Los ganaderos se morían de ganas de apropiarse de los prados de las alturas donde vivían los huicholes e intentaban anexionarse sus tierras de pasto. Los misioneros cristianos habían llevado a cabo numerosas tentativas de convertir a los “paganos” y la nueva generación estaba expuesta a las tentaciones de la sociedad de consumo con televisores, aparatos de radio, motocicletas y bebidas alcohólicas.
La modernización de la sociedad mexicana también intefería seriamente con otro elemento de la vida ritual de los huicholes. De acuerdo con la tradición, los huicholes tomaban su sacramento principal, el Peyote, una vez al año, durante el peregrinaje a Wirikuta, o sea, la tierra de las flores, su casa espiritual, que se encuentra en el lado occidental de la cadena montañosa de Catorce. Se trataba de 500 quilómetros de viaje, que solían recorrer a pie: la primera vez debían enfrentarse a ello con los ojos vendados. Según una historia milenaria, Wirikuta era el lugar donde los huicholes habían sido creados y donde los antepasados habían presenciado, desde el Cerro Quemado, el nacimiento del Sol. Aquí se había llevado a cabo también la primera caza del ciervo.
Los huichol creían que el peyote crecía en las huellas de Kauyumare, el espíritu del ciervo, y que podían obtener el sagrado cactus imitando la caza al ciervo. Durante el peregrinaje a Wirikuta, ingerían ritualmente el Peyote y recolectaban una cantidad suficiente para todo el año. La propiedad privada y un sistema de cercados ponía ahora en peligro la magia del acontecimiento, obligándoles a utilizar para el viaje los camiones y las autopistas.
Cuando nos enteramos de esta situación, decidimos sostener la supervivencia de los huicholes, tratando de conservar su cultura y su vida espiritual. Con la ayuda de Prem Das, establecimos una conexión con los chamanes huicholes y con sus artistas: un vínculo que se mostró beneficioso para ambos. Regularmente, Prem Das traía desde México, como huéspedes de la facultad, a su maestro Don José y a otros chamanes, para que participaran en seminarios, y cada vez éstos traían consigo la artesanía huichol, muy apreciada por la comunidad de Esalen, por los participantes en los seminarios y por los visitantes. Este intercambio representó un extraordinario enriquecimiento para nuestro programa, generando una renta lo suficientemente elevada para que la aldea huichol pudiera hacer acopio de judías.
Para nosotros, la mayor ventaja de esta empresa fue la oportunidad de ver y conocer a Don José, uno de los maestros espirituales y de los seres humanos más extraordinarios que conocimos. Don José tenía más de cien años y un solo brazo: el otro lo había perdido de joven en un accidente de pesca. Una herida de machete le había costado, además, la pérdida de dos dedos de la mano que le quedaba. Sin embargo, cada año recolectaba personalmente cincuenta quintales de maíz, convencido de que la mejor garantía para una buena salud y para vivir muchos años era la de producir anualmente una suficiente cantidad de sudor. Su vitalidad era asombrosa: caminaba arriba y abajo por las montañas a una velocidad a la que Prem Das, joven y atlético que todavía no tenía 30 años, le costaba andar. A pesar de la edad, mostraba un vivo interés con respecto al sexo y más de una vez había hecho proposiciones galantes a las mujeres de nuestros grupos.
Sus ceremonias duraban toda la noche y eran realmente inolvidables. Don José participaba en ellas con un gran sombrero y el traje huichol, ambos bordados y decorados con intricados dibujos geométricos y los sagrados símbolos de su tribu: Kauyumari, el Espíritu de los Ciervos, el Abuelo Fuego Tatewari, el cactus del Peyote hikuri, el águila de doble cabeza, que representa al chamán capaz de mirar en todas las direcciones, y muchos otros. Antes de la ceremonia, Don José ingería un gran botón de Peyote, que lo ayudaba a trascender los límites de las sensaciones sensoriales ordinarias y de “ver con el ojo de la mente y con el corazón del Gran Espíritu los nexos entre todas las cosas, visibles e invisibles”.
A pesar de la cantidad impresionante de Peyote que ingería, Don José llevaba a cabo las actividades rituales y las intervenciones sanadoras con impecable precisión, sosteniendo la flecha de la oración y las plumas de pavo con sus tres dedos, y cantando durante horas. Prem Das acompañaba sus cantos dulces y obsesivos con el ritmo irresistible de los golpes del tambor, o tocando un instrumento de cuerdas hecho de madera trabajada a mano. El grupo participaba añadiendo los enérgicos sonidos de sonajeros elaborados con calabazas y judías secas. Don José tenía una capacidad inimitable para poner en equilibrio lo sagrado y lo profano. Cuando se oían los cantos y los tambores, permanecía muy serio y creaba en la habitación una atmósfera solemne y misteriosa, pero durante los intervalos su faceta vivaz y bribona tomaba la delantera. Se reía ruidosamente e intercambiaba con Prem Das chistes divertidos y a menudo deslenguados.
La ceremonia más extraordinaria con Don José tuvo lugar en Esalen a finales de los años setenta, durante una catastrófica sequía que duró varios años en California. Durante todo ese período la falta de agua fue dramática. La agricultura californiana estaba seriamente amenazada e incluso en las casas de lujo no se podía tirar de la cadena del cuarto de baño. Cuando la ceremonia estaba a punto de empezar, uno de los participantes propuso en broma: “Don José, hay una terrible sequía, tal vez podrías hacer la ceremonia de la lluvia”. Todo el mundo tomó la cosa a broma excepto Don José que, tras una breve pausa, aceptó.
Al no entender su canto en el idioma de los huicholes, la ceremonia nos pareció similar a otras que había realizado en el pasado. Tambores, cantos y música durante toda la noche, a excepción de algunas pausas. En el transcurso de la ceremonia, Prem Das guió al grupo en la danza huichol del ciervo, durante la cual había que moverse de forma “estilizada”, combinando pasos hacia delante con rotaciones del cuerpo. Al amanecer, Don José cogió de su bolsa de remedios una gruesa concha “oreja de mar” y una cola de conejo y nos invitó a ir con él al océano para recibir la limpieza, o purificación, y hacer ofrendas de agradecimiento al océano por la ceremonia.
Fuimos hacia las rocas cubiertas de cipreses de la estupenda costa de Big Sur, todavía bajo el “resplandor” de la ceremonia: la vista del océano Pacífico besado por la luz del alba cortaba la respiración. Mientras el grupo al completo
permanecía inmóvil observando el magnífico panorama, alguien advirtió que había empezado a lloviznar. “Increíble… imposible… fantástico…” fueron los comentarios sobre lo que, en medio de una terrible sequía, parecía un milagro. Pero Don José permaneció tranquilo. “Es kipuri, la bendición de los dioses”, dijo. “Ocurre siempre, significa que hemos hecho una buena ceremonia”.
Mientras bajábamos por los escalones de piedra hasta el océano, la llovizna se transformó en chaparrón. Don José llegó a la orilla, se paró sobre una roca plana, cuatro metros sobre el nivel del mar, depositó la ofrenda y empezó a cantar. Ese día el océano estaba en calma, pero, tras algunos minutos de oración, bajo nuestra mirada incrédula, se formó en la superficie una ola gigantesca que se dirigía rápidamente hacia la roca de Don José. La masa de agua alcanzó la roca con una fuerza tremenda, pero en su extremidad formó una cresta en forma de espiral que se llevó delicadamente las ofrendas, sin ni siquiera rociar los pies de Don José. En la mente de todos nosotros no hubo ninguna duda de que el extraordinario mara’akame se había dirigido al océano como a un ser viviente y que éste le había respondido recibiendo sus ofrendas.
Don José llenó su “oreja de mar” con agua del océano y, tras haber mojado en ella la cola de conejo, nos bendijo y purificó a cada uno de nosotros, uno tras otro, mientras permanecíamos en fila. En ese momento estaba literalmente diluviando y todos nosotros, calados hasta los huesos, recibíamos una limpieza de otra clase. Cuando trepamos otra vez sobre la colina, bailamos bajo la lluvia sobre el prado alrededor de un hermoso árbol de eucalipto, y algunos se quitaron la ropa. Podrá parecer un comportamiento extraño para un americano medio, pero en Esalen, conocida por su culto al cuerpo y al baño integral, el hecho era absolutamente natural. Todos estábamos sorprendidos por lo que acabábamos de vivir: nuestro humor era extático.
Cuando más tarde explicamos nuestra experiencia a Joseph Campbell, él nos relató una historia parecida ocurrida en su vida. Muchos años antes había sido invitado a una ceremonia de la lluvia en la reserva navajo de Nuevo México, que tuvo lugar, como la nuestra, durante una gran sequía. Llegaron al lugar del ritual y dio comienzo la ceremonia: el cielo era azul y no había ninguna nube a la vista. Joseph confesó haberse divertido mucho contemplando los vanos esfuerzos del chamán navajo que llevaba adelante con determinación la que parecía ser una actividad necia y loca. Ignorando, aparentemente, todas las circunstancias adversas y bajo la mirada de todos los presentes, el chamán siguió cantando y golpeando su tambor. De repente, nubes oscuras empezaron a concentrarse en el horizonte moviéndose rápidamente en su dirección. Antes de que la ceremonia terminara, todo el mundo estaba calado hasta los huesos.
Cuando más tarde pensé en la fe de los indígenas en los ritos mágicos, tuve que admitir que el resultado positivo de las ceremonias de la lluvia no hubiese tenido que sorprendernos. Los que pertenecen a las culturas indígenas pueden no estar tecnológicamente adelantados, pero no son estúpidos: resulta difícil pensar que seguirían venerando a los chamanes si éstos hicieran una ceremonia tras otra sin poder mostrar ningún resultado. Para que los rituales para la lluvia puedan seguir realizándose, deben obtener resultado en un número significativamente de casos. Esto no significa que se trate de una relación causal, en el sentido que es el chamán el que hace la lluvia. En este libro hemos visto otras historias en las que el principio de la sincronicidad juega un papel significativo en el esquema de los acontecimientos del Universo.
Cuando ocurre lo imposible.
Stanislav Grof.
Al igual que los bebés, los perros detectan las intenciones de las personas.
Los amados amigos de cuatro patas del hombre no solo responden a las palabas o a los cuidados de los humanos, sino que pueden comprender y anticipar las intenciones de las personas.
En un estudio reciente, perros a los que se les habló o que tuvieron contacto visual directo con una persona eran más propensos a seguir la mirada de ese humano a medida que se movía por la habitación que si la persona no hacía contacto visual directo con ellos.
Las habilidades son equivalentes a las observadas en bebés humanos de seis meses de edad, afirman los investigadores, que
publicaron sus hallazgos en la edición en línea del 5 de enero de la revista Current Biology.
“Estos resultados respaldan la idea de que los perros son sensibles a las pistas que señalan la intención de comunicación de los humanos de una forma que es análoga a la de bebés humanos en la etapa preverbal”, aseguró el autor del estudio Jozsef Topal.
“Los perros se domesticaron con el propósito de trabajar con las personas, así que es esencial que las dos especies puedan comunicarse”, señaló Adam Goldfarb, director de temas de atención de las mascotas de la Sociedad Humanitaria (The Humane Society) de Estados Unidos. “Aunque la mayoría de los perros han hecho una transición del trabajo de pastoreo o la caza, han conservado sus herramientas de comunicación”. Cada vez más investigaciones iluminan las cualidades sorprendentemente humanas de Canis lupus familiaris, mejor conocido como perro doméstico.
Un estudio que apareció en la edición de julio de 2011 de la revista Learning & Behavior halló que los perros domesticados eran más propensos a pedir comida a una persona que les miraba que a alguien que no les prestaba atención. Y Stanley Coren, experto en inteligencia canina, halló que los perros tienen las capacidades de desarrollo de un niño de dos años. El perro promedio es capaz de aprender el significado de 165 palabras.
En el nuevo estudio, 16 perros mascotas vieron vídeos de actrices que se giraban hacia una maceta de plástico. En el primer experimento, la actriz miraba directamente al perro y le decía en un tono alto “¡Hola, perro!”. En el segundo experimento, la actriz decía “Hola, perro” en una voz de tono bajo, pero no hacía contacto visual.
Usando técnicas de rastreado ocular, que ya se usan comúnmente para estudiar la conducta infantil, los investigadores determinaron que los perros eran más propensos a seguir al humano que se giraba a la maceta cuando les hablaba y hacía contacto visual directo. Decir “Hola, perro” en un tono bajo sin mirada directa no daba a los perros pistas sobre la intención del humano.
Las técnicas de rastreado ocular probablemente también sean útiles para estudiar otros aspectos del procesamiento cognitivo de los perros, como las habilidades de memoria y las capacidades de razonamiento, señaló Topal, profesor asociado del Grupo de Investigación Comparativa de la Conducta del Instituto de Investigaciones Psicológicas de la Academia de las Ciencias de Hungría, en Budapest.
“La mirada del perro solo se activaba cuando era precedida de una intención de comunicarse. Parece que los perros sí observan a los humanos y siguen los gestos”, señaló el Dr. Nicholas Dodman, director de la Clínica de Conducta Animal de la Facultad de Medicina Veterinaria Cummings de la Universidad de Tufts en North Grafton, Massachusetts. “Todo el que tiene un perro sabe intuitivamente que parecen estas más sintonizados con nosotros de lo que algunos científicos creen”.
“Esto debe reforzar que si deseamos la atención de nuestro perro, debemos ser claros al respecto”, apuntó Goldfarb. “Las personas que hablan a sus perros con una voz infantil deben seguir haciéndolo. El perro sabe que se está dirigiendo a él o a ella, y prestará más atención”.
Fuente: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_120537.html
La curiosa historia de la LSD, su análogo, y las cefaleas en racimo.
Uno no entiende muchas veces los mecanismos por los cuales la población puede acabar accediendo en masa a determinado medicamento en su farmacia. No todos los que se acaban vendiendo pasan por una regulación y comprobación más o menos seria a través de organismos como la FDA, sino que en muchas ocasiones son laboratorios financiados por los mismos fabricantes del producto, los que realizan las pruebas y determinan sus efectos adversos y terapéuticos. Esto ha provocado a lo largo de las últimas décadas casos bastante sonados. Y no olvidemos los medicamentos homeopáticos, los cuales no pasan ningún control estricto antes de venderse, y muchos de ellos tampoco cuentan con estudios previos, o con estudios con una metodología adecuada.
Pues bien, después de quedarnos claras estas barbaridades, resulta que también se da el caso contrario. Un medicamento que parece aliviar con tasas
elevadísimas de éxito el grave problema de las cefaleas en racimo, aún permanece en la sombra, sin que ninguno de estos afectados pueda acudir a él. ¿Por qué? Probablemente porque se trata del 2-bromo-LSD, un análogo de la LSD, droga conocida por sus sorprendentes efectos psicoactivos. Y ya se sabe lo de los prejuicios (sociales y aunque no lo parezca también científicos) con respecto a cualquier “droga”.
La LSD como tal no para de surgir en el escenario de la terapéutica desde que se sintetizó en el 1938 de la mano del químico suizo A. Hofmann, sin embargo, debido a restricciones legales claramente injustificadas, ninguna de sus posibilidades de tratamiento (y mira que hay muchas, según parece) ha podido llevarse a cabo a gran escala o con cierta regularidad sobre alguna patología.
El uso de LSD “de toda la vida”, y la psilocibina (principal componente psicoactivo de los hongos Psilocybe) se “registró” (no se administraron las drogas en ningún estudio, ya que los resultados se basan en encuestas a personas que habían acudido por propia voluntad a estos remedios, al no mejorar con los tratamientos convencionales) en pacientes que sufrían de esta enfermedad, obteniendo grandes resultados en el artículo publicado por Sewell, Halpern y Pope en 2006 en la revista Neurology. El reporte muestra que el 95% de pacientes que usaron psilocibina y el 80% de los que usaron LSD informaron de que los periodos entre los ataques se alargaron significativamente; y el 52% de los que usaron psilocibina y el 88% de los que usaron LSD, no volvieron a informar de ataques durante el tratamiento.
“Nuestras observaciones sugieren que la psilocibina y la LSD podrían ser eficaces para el tratamiento de los ataques de cefaleas en racimo, posiblemente debido a un mecanismo que no está relacionado con sus propiedades alucinógenas. Este informe no debe interpretarse como una aprobación del uso de sustancias ilegales para la auto-medicación de esta patología”, dice Halpern. Y como la guerra contra las drogas es así de divertida, a nadie se le permitió realizar un estudio válido con LSD en el tratamiento de las cefaleas, así que, a Halpern y a sus colegas solo les quedó probar con un análogo no alucinógeno de la droga, y este fue el 2-bromo-LSD.
“No es alucinógena, este átomo lateral de Bromo es tan grande que no encaja con los receptores que activarían la intoxicación normal.” La droga le fue administrada a cada paciente tres veces en un periodo de 15 días. Todos los pacientes informaron de una reducción frecuente de los ataques, y para 5 de los 6 pacientes, los dolores de cabeza desaparecieron por completo.
“Algunos de los pacientes aun están experimentando resultados y alivios significantes después de un año de haber sido tratados con el componente. Sin embargo nadie ha informado de estos resultados“, dice Halpern.
“Todos los pacientes me dijeron que la calidad de sus vidas había cambiado totalmente. No podían creer que el dolor de cabeza hubiera desaparecido.” Hasta el momento, no ha habido más investigaciones financiadas para administrar LSD, Psilocibina o siquiera el no-alucinógeno Bromo a más pacientes. Por ahora, enfermos como Chuck (en el vídeo) tendrán que conformarse con sus tanques de oxígeno y tratamientos, en la mayoría de casos, inútiles.
Fuentes:
http://cep.sagepub.com/content/30/9/1140.short
http://headaches.about.com/od/clusterheadaches/a/mushrooms_lsd.htm
http://azarius.es/news/418/LSD-analoog_verlicht_clusterhoofdpijn/
Las plantas hablan entre ellas.
Investigadores de los Países Bajos han hallado que las plantas tienen sus propios «sistemas de chat» que pueden utilizar para avisar de peligros inminentes.
Contrariamente al pensamiento convencional, por el que se considera que las plantas son organismos pasivos que esperan ser arrancados o comidos, los científicos han descubierto que muchas plantas se pasan el tiempo comunicándose entre sí. Se identificó una forma de red de comunicación interna que permite a las plantas intercambiar información de manera eficaz.
Muchas plantas de hierbas, como la fresa, el trébol, la caña y el saúco no se reproducen mediante semillas, sino que su tamaño aumenta mediante tallos horizontales, conocidos como estolones, por la superficie del suelo o debajo de él. A través de estos tallos, las plantas pueden quedar conectadas entre sí por cierto período de tiempo, lo que les brinda la oportunidad de intercambiar información mediante estos canales internos del mismo modo en que lo hacen las redes informáticas.
Mediante la investigación experimental, los científicos también pudieron demostrar que las plantas de trébol utilizan los enlaces de la red para avisarse las unas a las otras de la proximidad de un enemigo y de este modo aumentan las posibilidades de sobrevivir. Utilizando sus señales internas, las plantas que son atacadas por orugas avisan a los otros miembros de la red, que a su vez fortalecen su resistencia química y mecánica de manera que son menos atractivos para los insectos que se acercan. Gracias a este sistema de alerta rápida, las plantas pueden estar a un paso por delante de sus agresores y limitar significativamente el daño que éstos causan.
«Nos sorprendió sobremanera lo comunicativas que son las plantas. Hemos observado el trébol común y hemos descubierto que éste “habla” a través de redes para avisar que están acercándose agresores como las orugas. Esto presenta paralelos interesantes con las redes electrónicas y los sistemas de alerta rápida para propósitos de defensa militar», afirmó el coordinador del proyecto, Josef Stuefer, de la Universidad de Radboud en Nijmegen (Países Bajos).
No obstante, el equipo de investigadores también encontró un inconveniente importante a esta red vegetativa, similar al que se encuentra en las redes de ordenadores: los virus, que pueden utilizar la infraestructura para extenderse rápidamente a través de las plantas conectadas. Igual que una reacción en cadena, la infección de una planta produce la infección de todas las plantas que hay dentro de la red.
«Parece que las plantas carecen de “cortafuegos”, de modo que pueden ser infectadas por virus fácil y rápidamente», afirmó el Dr. Stuefer.
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/02/120207_video_plantas_dialogo_il.shtml
Saltarse las siestas podría poner a los niños pequeños en riesgo de trastornos del estado de ánimo.
Los niños pequeños que se saltan las siestas diurnas podrían estar en mayor riesgo de trastornos del estado de ánimo en la vida, indica un estudio reciente.
Los investigadores observaron a niños pequeños de 30 a 36 meses de edad, y hallaron que privarles de una sola siesta diaria resultaba en más ansiedad, niveles más bajos de alegría e interés, y menores capacidades de resolución de problemas.
“Muchos niños pequeños de hoy día no duermen lo suficiente, y para ellos, las siestas diurnas son una forma de asegurar que sus
‘tanques de sueño’ estén llenos cada día”, señaló en un comunicado de prensa de la Universidad de Colorado la líder del estudio Monique LeBourgeois, profesora asistente del departamento de fisiología integradora de la universidad, en Boulder.
“Este estudio muestra que la falta de sueño en la forma de saltarse las siestas afecta la forma en que los bebés expresan distintos sentimientos, y con el tiempo podría conformar sus cerebros emocionales en desarrollo y ponerlos en riesgo de problemas relacionados con el estado de ánimo para toda la vida”, explicó.
Los investigadores grabaron en video las expresiones emocionales de los niños pequeños mientras trabajaban en rompecabezas de imágenes solubles e insolubles en dos días distintos. Un día, la prueba se llevó a cabo una hora después de que los niños pequeños hicieran su siesta diurna normal de 90 minutos. Otro día, a los niños se les privó de sus siestas, y recibieron la prueba una hora después de su hora normal de siesta.
Cuando les privaron de la siesta, los niños experimentaron un descenso del 34% en las respuestas emocionales positivas tras completar los rompecabezas solubles, un aumento del 31% en las respuestas emocionales negativas cuando no pudieron completar los rompecabezas insolubles, y una reducción del 39% en la expresión de confusión cuando intentaban completar los rompecabezas insolubles.
“La confusión no es mala. Es una emoción compleja que muestra que el niño sabe que algo no sale bien”, anotó LeBourgeois. “Cuando los niños que han dormido bien experimentan confusión, son más propensos a buscar ayuda de los demás, que es una respuesta positiva y adaptativa que indica que están cognitivamente involucrados en su mundo”.
Según el comunicado, en general el estudio muestra que saltarse una siesta diurna podría hacer más difícil que los niños pequeños aprovechen del todo las experiencias emocionales e interesantes y que se adapten a nuevas frustraciones.
“Igual que una buena nutrición, el sueño adecuado es una necesidad básica que da a los niños la mejor oportunidad de obtener lo más importante de las personas y las cosas que experimentan cada día”, señaló LeBourgeois.
La inmunidad puede ser controlada por la mente.
Un ser humano puede influir en su inmunidad con un sólo pensamiento. Así lo revelaron científicos australianos tras un exitoso estudio.
Los investigadores de la Universidad de Australia del Sur realizaron un experimento en el marco del cual varios voluntarios fueron vacunados con histamina, un compuesto orgánico involucrado en las respuestas locales del sistema inmune, y midieron la intensidad de la reacción.
En el experimento fue utilizada la “ilusión de la mano de goma”, que consiste
en que el participante puede desarrollar la ilusión de sentir todo que le pasa a una mano artificial puesta junto con él y a su vista, como si fuera su propia extremidad. Los científicos australianos pusieron a la vista de sus voluntarios una mano de goma y ocultaron su mano real, inyectaron la histamina en la mano artificial y simultáneamente en la mano real. Durante otro experimento, ambas manos de los voluntarios fueron inyectadas con la histamina, sin recrear ninguna ilusión.
Resultó que cuando los participantes se encontraban bajo el efecto de la ilusión, la reacción alérgica fue mucho más intensa. Los investigadores lo explicaron con la acción del cerebro, que controla el sistema inmunológico.
Cuando los voluntarios vieron que les inyectaron (en el segundo experimento sin recrear ilusión), entendían que en realidad no corrían ningún peligro, y tuvieron una reacción alérgica moderada. Pero cuando ellos vieron que la inyección fue puesta en la mano de goma, el cerebro “creyó” que este procedimiento no podría tener ninguna consecuencia. Por eso “dejó de controlar” los procesos en su extremidad natural que correspondía a la mano de goma (como si esta mano ya no le perteneciera, algo que los científicos describen como si la mano fuese “rechazada”) .
Según comentaron los autores del estudio, estos experimentos comprueban la idea de que el control que el cerebro ejerce sobre varias partes del cuerpo depende de cómo sentimos que esas partes nos pertenecen.
Los investigadores subrayan que su descubrimiento podría ayudar a establecer nuevos vínculos entre varias enfermedades autoinmunes, por ejemplo la esclerosis múltiple, y varios trastornos psiconeurológicos en los que el paciente sufre la alteración de la percepción de su propio cuerpo, tales como el derrame cerebral, la esquizofrenia, el autismo, epilepsia o anorexia nerviosa.
Articulo completo en:http://actualidad.rt.com/ciencia_y_tecnica/inventos/issue_35357.html
